Los médicos implementaron desde hoy un sistema en el cual advertirán a los familiares de los pacientes los riesgos de hospitalizar en una camilla o en sillones, deslindando la responsabilidad en el ministerio de Salud, y darán la posibilidad de asesoría legal a las familias para que reclamen frente a éste, o en último término frente a la justicia.
Por su parte, la ministra María Soledad Barría explicó que su cartera ya hizo una oferta a los médicos, y que cualquier intento de renovar las negociaciones pasará por reajustes que sean “coherentes con lo que es el sector”.
Los médicos, de cualquier forma, irán aumentando la presión para ser escuchados, puesto que tienen sólo hasta septiembre (cuando comienza la discusión de la ley de presupuesto de la nación) para incluir sus peticiones. De ahí que un próximo paro nacional se avizore como un escenario factible.
