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Agosto 18, 2026

Es una estructura de sueldos: Ignorantes

Es la solidez del modelo. Estamos bien dijo doña juanita; el Ipsa, los equilibrios macroeconómicos, el riesgo país y todo esto que tira y encoge, pero que debe ser importante, es cosa de mirar a don Sebastián para darse cuenta que la cosa cunde. Una movida y se llena al tiro una bolsa grande, no como los otros, los amigos de la caja chica. Si ya no dan rabia, dan vergüenza.

Esperó pacientemente la mayor modernización de Santiago desde los tiempos de la colonia y luego un torrente de humanidad la dejó embutida en el último asiento. Ya no me siento tan sola pensó la optimista juanita, esto une a la familia chilena, acotó con la satisfacción de un torero en la estocada final. Hay que defender lo que sea, sino para qué estuve en el comprando juntos, en las colonias urbanas, y prestando la pieza de los cachureos para que hicieran panfletos los cabros, a la hora que me pillan, de aparecer habría aparecido pero en una lista de desaparecidos..

Hizo la interminable cola de rigor y venga el invento fenicio.

Pero aún en este edén de la eficiencia que haría enorgullecerse al propio Fukuyama hay pequeños ruidos: los costos del progreso.

Miró antes de cruzar la calle, pero, igual, uf, en una cuatro por cuatro casi la atropella un defensor del crecer con igualdad, iba atrasado rumbo al congreso a votar por la depreciación acelerada que hará más ricos a los ricos con las moneditas pocas de los pobres.

¿Y qué? Si hay quienes toman cerveza sin alcohol, otros que proponen el sexo sin contacto físico, hay hasta socialistas, y de los que mandan, que no quieren el socialismo. Chilenos somos, mirando siempre la paja en el  ojo ajeno.

Pero no era el único riesgo para doña juanita. Sorpresa nos da la vida. Claro, cómo que no, mire a quien terminaron amando los empresarios y eso no es nada, miren en lo que encontró pega.

El emprendedor cogió de sorpresa a la abuelita que salía del INP.

En un santiamén su carterita con las escasas pero imprescindibles luquitas de la pensión ondeaban en su mano.

Ahí corrimos todos; aun tenemos patria ciudadanos, gritaba uno que todavía creía estar luchando contra la dictadura.
A las 2 cuadras la justicia popular ya le tenía rodeado.

Se detuvo, nos miró con cierto desdén y con voz aguda que me recordó a mi profesor de lógica matemática, nos espetó con tonos doctorales !ES UNA ESTRUCTURA DE SUELDOS: IGNORANTES!

Ahí cagamos todos, y como de ser leal se trata, procedimos a ovacionar al estructurador de sueldos, no nos vayan a acusar de traidores, desleales, díscolos, upelientos nostálgicos, no, pordiosito no.

Nos fuimos refunfuñando nuestra derrota, ahí uno con cara de trabajar en Concesiones del MOP nos tranquilizó: es una cuestión técnica y no política, ustedes no entienden,  tiene razón dijo un laburante de ferrocarriles, (que es de todos menos del Estado), es una confusión, agregó otro que llevaba un saco de pelotas de fútbol, son cosas laborales dijo el jefe de un partido de trabajadores que es presidente del directorio de un monopolio.

Y como uno tiene que allegarse a la razón de los demás, pensé, a fin de cuentas es la vieja la que anda provocando.

Del otro lado de la calle nos miraban con sorna. Esto es el colmo, agregó un piojo resucitado con las privatizaciones y partió para el congreso a pedir una comisión investigadora; se fue tan de prisa que dejó olvidada una picana eléctrica. Otro que venía medio cansado de tanto buscar el funeral del guatón Romo clamó ¡probidad!.

Todo se hizo confuso. Fue tanto que uno quería proclamar un candidato presidencial ahí mismo.

No se preocupe, le dijimos a la viejita que irrumpió en llanto, ahora viene la protección social, ahí aumentó el volumen del llanto. Un cara pálida que se había incorporado al kilombo  nos impactó con su rotunda asertividad; falta información hay que contratar una consultora.

El negro K optó por mirarle las piernas a la M.

Y colorín colorado este cuento se ha terminado, pero las estructuraciones de sueldos no y los giles de cuna que lo toleran tampoco.