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Agosto 18, 2026

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Salzburgo.- El Festival de Salzburgo comienza hoy seis semanas de música, ópera y teatro, pero también una nueva época bajo la dirección artística del alemán Jürgen Flimm. La primera decisión de Flimm: menos Mozart en un encuentro que tradicionalmente está dedicado a Wolfgang Amadeus, nacido en esa ciudad austriaca en 1756. El año pasado, al cumplirse el 250 aniversario del natalicio del compositor, el programa se dedicó completamente a su obra. Este 2007 sólo se presentarán tres de sus trabajos: Las bodas de Fígaro, El empresario teatral y Bastián y Bastiana.

En declaraciones recientes a la prensa, Flimm, quien se desempeñaba dentro del festival como director de teatro y sucede a su compatriota Peter Ruzicka, destacó que en la temporada de este año -que terminará el 31 de agosto- ”haremos una pequeña dieta de Mozart”. Su apuesta es por la diversidad.

El lema que eligió para esta ocasión es El lado oscuro de la razón, aspecto que, dijo, no es abordado en muchas obras; el programa se ocupa de la música clásica y de la contemporánea.


Ciento ochenta funciones

Un poco de números: se presentarán siete óperas, 11 obras de teatro y 15 conciertos; se realizarán en total 180 funciones en 12 espacios y en idiomas como alemán, francés, ruso e italiano; salieron a la venta 220 mil boletos, de los cuales ya fue comprado más de 90 por ciento y se prevé recaudar unos 23 millones de euros, lo que sigue demostrando que el Festival de Salzburgo es el más importante del mundo.

Entre los artistas invitados figuran Daniel Baremboim, Zubin Mehta, Simon Rattle, Rolando Villazón, Anna Netrebko y Plácido Domingo.

Villazón y Plácido Domingo ofrecerán zarzuelas en una presentación con la orquesta Mozarteum, dirigida por Jesús López Cobos.

Baremboim dirigirá Eugene Onegin y también se presentará al frente de la West-Easter Divan Orchestra, proyecto que comenzó con el intelectual palestino-estadunidense Edward Said, que involucra a pequeños músicos de Israel y Palestina. La orquesta realizará en Salzburgo una residencia.

Onegin, de Chaikovski, junto con Réquiem para una metamorfosis; Armida, de Hadyn; Benvenuto Cellini; Moliére: una pasión; el estreno mundial de Vino nuevo de Italia y el restreno, 53 años después, de El cazador furtivo, de Carl Maria von Weber, representan las novedades dentro del programa que por cierto cambiará la obra de apertura: de manera tradicional se abría con el auto sacramental Jadermann, de Hugo von Hofmannsthal, pero hoy será Una fiesta para Boris, de Thomas Bernhard.

El Festival de Salzburgo comenzó a realizarse en 1877. Entre 1910 y 1918 no se efectuó. Su fama mundial llegó a partir de 1946 y desde entonces es un símbolo que, sin abandonar a los clásicos, incluye el trabajo de autores contemporáneos.