Como dijo Alexandre Dumas el autor de los Tres Mosqueteros. “Todos para uno y uno para todos” y ud. hace caso omiso de esta consigna. “Uno para todos, y todos para uno“ era el grito de estos Mosqueteros de la guardia del rey Luis XIII de Francia. D’Artagnan, Athos, Porthos y Aramis.
Senador, ud. debe colocarse al servicio de la Oligarquía y hacer todo para que ellos sigan aumentando sus beneficios y capitales, así cada vez que ellos coman, ya que tendrán más, caerán más migas, para que así los trabajadores puedan alimentarse, es que es tan difícil de comprender esto, mientras más ganen los patrones, estos bondadosos señores, chorrearan hacia abajo, ya que no podrán comerse todo, por lo tanto el pueblo se beneficiará automáticamente, ¿tan difícil es de comprender esto?, se cae de maduro.
Está ciego senador o no quiere ver las maravillas del capitalismo y de su expresión neoliberal. Con sueldos correctos y reales de la maravillosa economía chilena. Lo contrario tendría insatisfecho a los trabajadores, los cuales estarían luchando y reivindicando mejores condiciones de trabajo y mejores salarios, y ud. sabe bien que eso no se da en ninguna parte en Chile.
Hay que explotar al máximo la capacidad de los chilenos para el trabajo. Para desarrollar la producción con una mayor productividad, y por ende el capitalismo, no importa si agotamos y destruimos nuestros recursos naturales, si matamos los peces, los cisnes, o las personas, lo que importa son los beneficios y tenemos riqueza para rato, las generaciones futuras no interesan, será su problema. Y no hay que olvidar que el pueblo chileno está feliz con el progreso y bienestar en el que vive y con su Estatuto de campeones del mundo así decidido democráticamente mediante un Plebiscito, donde este decidió libre y democráticamente su realidad maravillosa que vive. “La Realidad Social determina las Condiciones de Vida de Todos”.
“Es el sistema político que par determinación y decisión determina el modelo de Sociedad y su sistema Económico”
“Tenemos la realidad social que merecemos”…
Esos son los proyectos que tenemos por delante, el rumbo está decidido y es la única opción para cada uno de los chilenos. Basta ya de contra sentido, de contra valores. Para que tanto ruido.
“Porque tanto ruido…O pretenden colocarse de pie”
Bueno, después de este gustito satírico, pasemos al tópico que nos preocupa:
La Lealtad es un valor permanente que se fundamenta en la dignidad incondicional de todo ser humano, la cual es un valor fundamental. “La lealtad es hacia un proyecto político, hacia un proyecto de sociedad, y no hacia una determinada persona”. Aquí no se trata de súbditos, ni de lacayos, y aun menos de una mafia, la lealtad nace, del respeto, basada en la autoridad intelectual, en ideales y principios bien definidos y claros, y no del temor.
No se trata de seguir a un maestro, a un líder poseedor de toda la verdad, ni el de excluir a los que no piensan de la misma forma que el gurú de turno, ni se puede acusar a los adversarios políticos, e ideológicos de actuar de manera proselitista, porque discrepan del discurso, y argumentos valóricos oficiales.
Aquí no se trata de una teocracia totalitaria donde todos debemos ser discípulos (aprendices-sirvientes) del estado regido por iniciados.
Los hombres libres nunca se colocan de rodilla frente a otra persona…Solo nos inclinamos frente a las ideas, pero a la sola y única condición de que estas estén comprometidas con el respeto del hombre y su dignidad, solo los esclavos, los vasallos, se inclinan frente a su amo…
Los tres elementos esenciales del Fascismo son:
1. La sumisión mental, símbolo de la más importante transformación del adulto en niño robot, en marioneta.
2. La obediencia al “superior” hasta la inmoralidad y la delincuencia, el fin justifica los medios.
3. La destrucción sistemática de los Cimientos de la Sociedad, y del Hombre (género humano).
Cuando los fundamentos sociales, culturales y políticos de un pueblo son destruidos, la duda adquiere tal fuerza que paraliza parcialmente el resto del intelecto. Esta situación desorienta, confunde y extravía las fuentes de la voluntad y prepara a la gente para la servidumbre.
Nadie posee la verdad absoluta, nadie, esta se va creando en el qué hacer humano, en el desarrollo de la sociedad que construye un pueblo en su larga lucha por su liberación, y por su dignidad.
“No existe felicidad sin libertad, ni libertad sin coraje…de qué sirve vivir, si no se tiene el coraje de luchar…decir que sí a todo y a todos es como no existir”
Porque tengo principios y valores, porque no abandono a los míos cuando las cosas se ponen difíciles y desagradables… porque, en definitiva, soy consecuente con lo que digo, hago y soy.
