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Agosto 18, 2026

Un elefante en la Bolsa

La Superintendencia pecó antes por omisión y tendrá que responder por ello, pero frente al peso específico de Piñera no pudo seguir haciéndose la lesa. El asunto siempre tuvo un cariz político, desde el momento que un presidenciable ejecutó la controvertida operación bursátil.

Nunca un conflicto en la derecha en que el protagonista sea Sebastián Piñera se ha resuelto rápidamente. Ahora es el episodio de las acciones de Lan, que  comenzó a gestarse el 24 de julio del año pasado y reventó el viernes último, iniciando una escalada imprevisible.

Es el sino de un personaje impetuoso y ambicioso que por una jugada bursátil puso en jaque la trabajosa unión de la derecha, que aspira a convertirse en una alternativa de gobierno a la Concertación. ¿Por qué Piñera no guardó el deber de abstención y reserva, falta por la que lo multó la Superintendencia de de Valores y Seguros?

El verano pasado, el presidente de su partido, Carlos Larraín, nos dio una clave al decirnos en una entrevista en esta radio que “Sebastián es un tipo de inteligencia unilateral, pero descomunal”. ¿Para qué lado? “Para el análisis de las oportunidades, contestó Larraín, reconociendo que en lo político y económico Piñera “es un gran analista de posibilidades, sobre todo un especulador de las suyas propias y un gran negociador. Como en Lan, donde los aviones son en el fondo pretextos para hacer negocios financieros”.  

Es por tanta creatividad que la UDI siempre termina exasperada con él. Primero ese partido estuvo dispuesto a achacarlo todo a una maquinación política del gobierno, pero cuando el multado resolvió no apelar y pagar –reconociendo el cariz político que siempre tuvo el asunto-, senadores como Novoa y Matthei hicieron ver que esto resultaba incomprensible para el país, y así lo dijo la directiva en una declaración pública. La motivación fue política, porque en 13 años la Superintendencia no castigó nunca este tipo de conductas, pero los cargos son reales, argumentó Evelyn Mathhei, quien puede tener ahora la oportunidad de comerse, ella misma, muy frío, el plato de la revancha presidencial.

La SVS pecó antes por omisión y tendrá que responder por ello, pero frente al peso específico de Piñera no pudo seguir haciéndose la lesa, porque un elefante rompe no sólo la cristalería, también la Bolsa. ¿Cuánto daño le hizo el presidenciable a su opción, ahora que el partido aliado tiene una razón más para insistir en un candidato propio? Es algo que este analista de oportunidades con doble militancia tendrá que resolver de aquí a 2010 con más sagacidad y menos ímpetu.

(Comentario transmitido por radio Universidad de Chile FM 102.5)