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Agosto 18, 2026

Chile podría reconocer constitucionalmente a sus antepasados

Santiago.- En ocasión de la celebración del año nuevo indígena, la Presidenta de la República, Michelle Bachellet afirmó que este año  se abre una nueva etapa dentro de la política indígena chilena. Nuevos aires que podrían darle un reconocimiento constitucional de los pueblos que son la base étnica del país y también una ratificación del convenio 169 de la OIT.

“Este es un año nuevo especial, porque estamos inaugurando una nueva fase de la política indígena, como nos recordaba el director de Conadi, Wilson Reyes, una política indígena más madura, más incisiva en la búsqueda de grandes acuerdos nacionales que pongan al centro la dignidad de nuestros hermanos de los pueblos originarios”, afirmó la Jefa de Estado.
Asimismo, la Mandataria explicó que el Ejecutivo está haciendo los esfuerzos “sin descanso” para que Chile ratifique el tratado 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y también para conseguir el “reconocimiento constitucional del carácter multicultural de Chile, el reconocimiento constitucional de nuestros pueblos originarios”.
En tanto, la ministra de Planificación, Clarisa Hardy, afirmó que durante la semana pasada el gobierno  otorgó urgencia en el Congreso a la ratificación del Convenio 169 de la OIT, aclarando que si éste se aprueba “allanamos el camino para una discusión constitucional en Chile por el reconocimiento de los derechos de los pueblo indígenas”.
Al respecto, la secretaria de Estado aclaró que la Concertación está por el “reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, acá hay una deuda pendiente de la oposición por permitir que estos derechos sean posibles, porque si un convenio internacional se rechaza, se pierde para siempre”.
El convenio 169 de la OIT, fue adoptado el 27 de junio de 1989 por la Conferencia General de la OIT y entró en vigor el 5 de septiembre de 1991. Se instauró porque en numerosas partes del mundo muchos pueblos originarios  “no pueden gozar de los derechos humanos fundamentales en el mismo grado que el resto de la población de los Estados en que viven y que sus leyes, valores, costumbres y perspectivas han sufrido a menudo una erosión”.
Este convenio establece las responsabilidades de los gobiernos “con miras a proteger los derechos de esos pueblos y a garantizar el respeto de su integridad.”.
Asimismo, los Estados firmantes deberán salvaguardar los derechos humanos y libertades fundamentales de los pueblos indígenas, “sin obstáculos ni discriminación”. A su vez, tampoco “deberá emplearse ninguna forma de fuerza o de coerción que viole los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos interesados, incluidos los derechos contenidos en el presente Convenio.”
El texto contempla también capítulos sobre las tierras, la contratación y condiciones de empleo. Relativos también a la   formación, artesanía e industrias rurales; salud y seguridad social, educación y medios de comunicación, entre otros.
Texto completo en http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/62_sp.htm