“Es más –agregó- los apoderados o quienes están más cercanos a esos niños normalmente no transmiten a sus más cercanos el nivel de violencia que viven en sus colegios”.
Precisó que “tal violencia no solo se vive en los llamados colegios municipalizados sino tal cual como quedó claramente establecido tanto en el trabajo que hiciéramos en el seminario como en el programa de TVN, esto también afecta a los niños y niñas de colegios privados”.
Por ello, a su juicio “este es un tema de la sociedad chilena en su conjunto, no es un tema sólo de los pedagogos o profesores ni de quienes tienen la responsabilidad de la estructura educativa del país. Este es un problema de la sociedad chilena: estamos incubando mucho más violencia de lo que jamás habíamos incubado en el seno de nuestra sociedad”.
“Los jóvenes que están enfrentando hoy esta situación seguramente van a tender repetirla en otros estadios del desarrollo de sus vidas privadas y muchos jóvenes que actualmente juegan entre comillas con violencia, mañana lo van a hacer de una manera distinta”, advirtió.
“Las cifras son francamente aterradoras y preocupantes”
Núñez detalló que según la investigación realizada por el ministerio de Educación el año 2005 (Primer Estudio Nacional de Convivencia Escolar) que se hizo con el respaldo de UNESCO, y que recogió opiniones de estudiantes y docentes de séptimo básico a tercero medio de 507 establecimientos municipalizados, particulares pagados y subvencionados (41 mil 800 jóvenes y 6 mil 782 docentes), se destacan los siguientes hallazgos: el 24 por ciento de los alumnos reportaron que en sus establecimientos habían muchas situaciones de violencia; el 6 por ciento cree que la escuela no es un lugar seguro para los alumnos; el 31 por ciento había sido amenazado o chantajeado alguna vez en sus colegios y; al 61 por ciento le habían robado alguna de sus cosas.
Asimismo, acotó que según la investigación el 30 por ciento declaró que sus compañeros le habían pegado alguna vez; la agresión física había sido más común en séptimo y octavo básico que en la media; las agresiones físicas eran más comunes en grupos socioeconómicos más vulnerables y; el 37 por ciento de los alumnos declara haberle pegado a algún compañero.
Respecto a las percepciones de los profesores, Nuñez precisó que según el estudio el 64 por ciento de los alumnos habían sufrido agresiones físicas; el 41 por ciento de los estudiantes habían sido sujetos de amenazas o chantajes; el 70 por ciento de los alumnos había sufrido algún robo o destrozo y; el 57 por ciento de los alumnos sufre aislamiento social, rechazo o presión psicológica.
