Nació en Punta Arenas en 1941; salió de Chile en enero de 1974, regresó en septiembre de 2003.
Ejerció la docencia y el periodismo en México (1974/75), Venezuela (1976/83) y Argentina (1984/2003)
Ha publicado ocho libros. El primero en Chile en 1959 –relatos en comandita con Patricio Guzmán–, los restantes en México –poesía–, Venezuela –poesía– y Argentina –ensayo, investigación periodística y poesía–, el último en 2002. En 2001 su poemario Altamar/bajamar fue publicado por la revista Fronteras, del Instituto Tecnológico de Costa Rica.
Algunos de sus trabajos se han traducido a otros idiomas.
Por fortuna, dice, ningún texto ha sido recogido en antologías ni tuvo la menor trascendencia –aunque se hayan vendido bien.
Dirige la revista de cultura y política latinoamericana Piel de Leopardo (www.pieldeleopardo.com) y Ediciones del Leopardo
CALPURNIA
El conejo salta y huye / Panorama del tiempo
¿Fueron los corceles que patrullaron la costa de Ilion
tan fuertes e inalcanzables?
Cae sobre la mar un verso oscuro
caen costa adentro las hojas:
espada y sangre / un beso te mata
Espada y sangre
Mis ancestros llegaron a Magallanes
desde el sol y desde la nieve / Conspiración
de las mareas
La llave del amor abre la caja de las traiciones:
dios olvidó la voz de los dioses sobre la Tierra:
un destino manifiesto
Pastan ovejitas de fuego en praderas de fuego
Luz de los intentos / de las cosas
Luz / O no
Mi gato escucha / se basta a sí mismo
como bastaron las guerras de Ilion y la fuerza
que derribó sus puertas
(un beso cayó arriba de una ceja:
si no te amara te amaría
Si te amara / pasto de olvido)
A lo largo de los días olvidan
la cuenta de las vidas los dioses perdidos
Los héroes no duermen donde yace lo que amaron
El que morirá camina orgulloso:
la muerte suya es un ajusticiamiento:
otro combate contra los engaños, Calpurnia (Enero, 2005)
BORGES Y EL FIN DE LA HISTORIA.
Acaso sí el laberinto y la huella en el laberinto
sean tu otra obra Jorge Luis Borges / Un delito
será silencio / o la última pregunta:
¿Qué olvidaremos al morir antes de matarnos?
Acaso la Tierra sea nube amarillenta
bibliotecas en las que no osamos leer
alucinadas puestas de sol / empecinadas
letras que partieron y no podamos volver
La inmortalidad es la paradoja de la vida
(la muerte apenas cierra un capítulo)
Nadie quiso morir la noche de su muerte:
hacer suyo un asunto ajeno a la madrugada:
¿Qué hemos de querer matar dentro
para no sobrevivir en el silencio de después?
En la triste desharrapada violencia yace
cabrera y cansada la esperanza de perdón
Vístete de sudor pobre amada que esperas
desnúdate / hazte lo que puedas en la sal
Una moto enloquecida gime en el ocaso
Nadie parirá a los hijos desta oscuridad
El coro de las ballenas últimas
despide el final del tiempo
deshoja con simpleza la era
mantiene la luz apagada
Un ciego palpa por su linterna el bosque
Vive en tierra seca / sobre un monte
sin nieve / Es tardía la primavera:
sube por la escala que baja al infierno
Una bala de mi sueño
comenzará otra vida
El vino sale también a despedir
personajes de comedia
Alguna vez diremos lo mismo
pero no será una comedia
Ah, descansar como trágicamente
sin mostrar el destino perdido
Bajar el telón como amanecer
en paz y a solas
Sigilosa gime la bestia en la selva
los demás ordenan sus asuntos
Caen las hojas / la vida parte a su fuente
Las brujas dispersas y los vates del pasado
se van o mueren sin hacer ruido:
es la civilización que te alcanzó
Cristo es un Jesús que cuenta historias
de nadie que sea como otros
o como ninguno de ellos mismos
y se arriegue a caminar entre pobres
Mirar el Mundo se parece
a olvidar el Universo
Nunca bastaron cien años:
se trata de las puertas entre los sueños
de los cerrojos / de los mares muertos
del sexo / de los desastres
Se trata de caminar una caricia
con el roce de manos tibias
por esteros de recuerdo y de olvido
Se trata de despertar. (Abril, 2005)
ALTRI TEMPI
Aquí llueve / en otra parte una mujer
canta un corrido
(nada hay como la guitarra de México)
¿Me habrá perdonado ella la marea
desbordada en la tienda de lona
allá en la playa cerca de Maracay?
Dije que no en Buenos Aires hace tiempo
y es con este whisky
volver a abrazarte por los riñones
Ninguna historia se escribe para la eternidad
Tuve un perro que supo de hambre
una máquina de escribir color verde
y otra mujer que descubrió mi ausencia
La mejor manera de terminar es con un disparo
me decía, me digo
Disparé en la noche para no caer entre las flores de setiembre
Ciento treinta y ocho días cuento
y contaba no menos de doscientos veinte
sin escribir una línea
Me pregunto si éstas valen la pena. (Mayo 2005)
ÁNGELES
No vino el ángel / me dejó encadenado
a otra historia que no escribiré
y a la sicología de la mediancohe
“Ven”, pedí al ángel. “No quiero los canales codificados
nunca me ha tentado el plástico”
Dije: puesto que no soy príncipe en esta vida
ni rey de voz ni de lenguaje / muéstrame
las ventanas que miran hacia la pampa helada
Era un ángel de ciencia-ficción
de carbono temporal / huidizo, incierto, ansioso
Al fin de cuentas una herramienta (Junio, 2005)
ANTES DEL VINO
Contar historias después de comer
y después de contar historias / irse
a dormir con una mujer buena
—y tal vez despertar.
Sí, Wilde, se mata lo amado / primero
el filo de los sueños por soñar
luego los sueños soñados
y las aves que agreden antes de amanecer
(Es honda la mirada del gato / libre
como la primera llama del incendio). (Julio, 2005)
QUEMAR NAVES
Las incendias cuando todo lo demás
hase agotado
Arden con la facilidad de un cigarrillo
que tira contra el viento
mientras todo ha concluido
Los dioses no ciegan al elegido:
le conceden otra mirada
le extienden el invierno
Le acercan la montaña que estuvo allí
y que ahora al revés lleva consigo
Quemas tus naves –o tus alas–
nada más queda por hacer
La victoria es una derrota infinita
En la disyuntiva del fósforo
no es bueno pensar en los retornos imposibles
no es bueno convertirse en cartógrafo
de los continentes derruidos
Quedarse o partir es lo mismo
Pero las incendias cuando todo lo demás
hase agotado. (Octubre, 2005)
