google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

Ricardo Lagos y el fin del mito chileno

El autobombo resulta en ocasiones un bumerang. Para exponer las buenaventuras de la transición chilena, El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile organiza en Madrid  un ciclo de conferencias bajo el pomposo nombre de: “Pensar Chile, protagonistas del cambio”. El objetivo,  ensalzar las virtudes de los gobiernos de la concertación.
El acto inaugural, no puede defraudar, y para  tal  acontecimiento, donde pasaran científicos, literatos, en fin acólitos de la transición, es necesario elegir un personaje por encima del bien y el mal y solo hay uno,  el ex-presidente Ricardo Lagos, considerado espúreamente  sucesor político de Salvador Allende e inmerecidamente síntesis de la lucha contra la tiranía.
 
Con estas alforjas es  leyenda viva. ¿Quien no querría escuchar al  mesías de los progresistas chilenos?. De tal guisa, el salón está a rebosar.  Como todo héroe sus hazañas lo preceden, hablan de un hombre fuera de lo común. Por esta razón es el mas  idóneo para exponer los éxitos  que acompañan el proceso chileno y desde hace dieciséis a la concertación. Nadie podrá dudar de su sinceridad.
 
Lagos  cuida su  figura como estadista.  En tanto político es  un príncipe contemporáneo capaz de articular consensos y gobernar con mano izquierda. Siempre resaltan que ha sido el presidente mejor valorado  entre los chilenos, una vez sustituido Pinochet. Aunque  olvidan decir que solo han sido tres los que han ocupado dicho cargo.  Pero, el mito se recrea.  No se habla de la corrupción, del caso Clarín, del mantenimiento de impunidad, del etnocidio a la población Mapuche, de la crisis en la sanidad, la educación, las pensiones. Por el contrario se alude a su  pasado universitario y de investigador. Pero no se menciona la obra  de la cual reniega,  su tesis doctoral acerca de los grupos de poder y empresariales. Misma que hoy impide reeditar. Considerado un héroe debió  peregrinar, sufrir tentaciones, para ver la luz. Morir y resucitar.  Redimido, pudo  cumplir su misión, poner a Chile en el primer mundo.  La  conferencia es parte de este sino personal. Lagos asume la gran trasformación interior, se purifica. La  economía de mercado, la privatización, la liberalización, el proceso de globalización, la flexibilidad laboral son sus categorías  básicas. Así entra al club de presidentes  abanderados por Sanguinetti. También participa de fundaciones, como el Club Madrid de la mano de Felipe González, su ego crece, y los empresarios  lo gestionan. Ello le permite crear una fundación: democracia y desarrollo.  Parapetado en ella promueve vínculos con empresarios, atraer inversiones. Su reverso figurar entre los defensores de la democracia, del medio ambiente, ser un exponente de la justicia social, un luchador contra la pobreza y la marginalidad. Algún día ser premio Nóbel. 

Lagos posee un gran corazón, le cabe Chile, América latina, y tras los acuerdos con la Unión Europea, el mundo entero, aunque  cuando se trata de clases sociales ya no es lo mismo, ahí tiene el corazón “partío”.  Y en esta circunstancia su amor se  decanta por los empresarios.  No siempre se quiere a todos por igual. Asume su querencia. Un idilio  cuyas consecuencias son, el mayor nivel de pobreza y la obscena  riqueza jamás vista en la sociedad chilena en dos siglos de independencia. Sin querer queriendo, Lagos, dijo en su conferencia que los tres grandes problemas no resueltos en Chile, son la desigualdad social, es decir la pobreza, la falta de inversión en investigación y desarrollo, ciencia y tecnología, y  el llamado analfabetismo informático. No hay que ser muy listos para indicar que estos son los problemas estructurales de los países dependientes en el marco de la internacionalización del capital. Ocultó que durante su gobierno no se redujo ninguno. Baste el dato respecto a la desigualdad en 2005: “Si la comparación se hace por quintiles, o sea por el 20% de la población, el de mayor ingreso percibe un 62,2% del total, mientras el quintil más pobre recibe un 3,3%. La relación es de 18,8 veces mayor en el quintil más rico con relación al de menos ingreso. De hacerse por deciles, dividiendo la población total en 10%, el de mayor ingresos recibe un 47% y el de menor ingreso un 1,2%. Por décimos la relación entonces es de 39,2 veces. En otras palabras, si la comparación se efectúa entre porcentajes mas reducidos la desigualdad distributiva se acentúa”.  

Así, durante treinta y cinco años desde el golpe de Estado, ni militares ni la Concertación,  han sido capaces de solucionarlos. Durante la Unidad Popular se habían reducido  ) entonces cuales son sus  éxitos?  Si el propio Lagos, acaba por decir que Chile es un país primario exportador. Los únicos ganadores son los empresarios y las transnacionales que en definitiva se acostaron con Lagos, en esa relación de amor idílica. Hugo Fazio, autor, entre otros, de “Lagos el Presidente progresista de la concertación” deja hablar a la patronal para explicar esta relación incestuosa.  Veamos, José Said, un  empresario perteneciente a uno de los tres grupos mas importantes, señalo: Aque  a un primer momento de ambivalencia y duda sobre su política  le siguió una  total confianza cuando Lagos marco un rumbo moderno y de fortaleza técnica, y como bien sabemos, para los empresarios: Auna visión moderna y de fortaleza técnica es aquella que coincide con sus intereses@.  Guillermo Luksic, otro dirigente no se arrugo al  manifestar que: Ala concertación per se no constituye un atentado a la libre competencia@ y Hernán Somerville, el Presidente de la Confederación de Producción y Comercio, un capo di capo de los empresarios, acaba como fans de Lagos diciendo:  “lo ha hecho muy bien.” -nuestra relación-: “se trata de un amor”. Amor subrayado por la revista empresarial   Estrategia cuando Lagos  abandona La Moneda y declara que si Bachellet “… sigue aplicando la misma política, el amor no tiene razón de debilitarse”. En conclusión, Lagos vino a Madrid a cantar una oda a este amor,  a las políticas empresariales. Para unos fue una conferencia magistral. Quienes saben leer entre líneas, lo tiene mas claro,  el mito de Chile se resquebraja.