Roma.- Destacados cineastas italianos, entre ellos Ettore Scola, los hermanos Taviani y Francesco Rosi, rindieron hoy postrer tributo a una de las figuras representativas de la comedia en Italia, Luigi Comencini Fallecido en la madrugada del viernes último, a los 90 años, soñaba aun, alguna que otra vez, con rodar un filme, según testimonios de su hija, la realizadora Cristina Francesca, nominada a un Oscar 2006 por su largometraje La bestia nel cuore.
El nombre de Comencini está ligado a los actores más conocidos de su época, tanto fuera como dentro de Italia. La relación incluye a Jean Louis Trintignant, Gerard Depardieu y Jacqueline Bisset.
Formado en el neorrealismo, debutó en 1953 con “Proibito rubare”, pero no fue hasta 1953 cuando ganó fama internacional con Pan, amor y fantasía, considerada la primera comedia italiana.
Algunos críticos le achacaron, en su momento, a ese filme de temática popular -que marcó el debut de Gina Lollobrígida en el celuloide- la carencia de la sensibilidad propia del neorrealismo, y cierta tendencia a la caricatura en los personajes.
Para muchos Comencini fue, por excelencia, el director de los niños por la pericia con que supo extraerles su potencial expresivo, mérito que el se restaba con un argumento contundente:
Se trata de un tipo de persona especial -afirmaba-, desamparada y hasta reprimida por los adultos. Para él, los niños poseían una mirada nueva, que permitía conocer en profundidad el mundo y una autenticidad superior muchas veces a la de los adultos.
En declaraciones a la prensa, Paolo Taviani lo exaltó como un gran maestro, capaz de materializar verdaderos éxitos populares.
Tras el homenaje tributado por sus colegas, se llevó a cabo una misa fúnebre en una iglesia de Roma.
