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Agosto 20, 2026

La espada de Damocles o su anagrama: La domada es el pase DC

Si el presidente de la República, que por primera vez ha sido una mujer, fracasa, es altamente probable, que el electorado tenga en cuenta en sus argumentos a la hora de votar, lo que viene escuchando desde el primer día en que fue elegida, que su “fracaso” se debe a que “una mujer no puede ser Presidente de la República”. De modo, que nunca más una mujer, a pesar de que francamente creo, que es altamente improbable que Bachelet fracase. Me remito solamente al precio de la libra de cobre que se prevé para los próximos años.

Al parecer, la segura candidata del PDC – partido que ve imposible un candidato de la concertación si no es un DC-, Soledad Alvear, no da muestras de tener conciencia, que está cavando su propia tumba cuando intenta colocarse en una posición antagónica a la de Bachelet. En esa actitud, cada día que pasa, es un peldaño que desciende hacia la derrota. Su futuro político, está íntimamente ligado al éxito de la primera mujer presidenta, y el público concertacionista  vería con buenos ojos que ella liderara en el Congreso las iniciativas de gobierno de la señora presidenta, teniendo Alvear en consecuencia, la privilegiada oportunidad de empezar cuando lo desee, su campaña para ganar las primarias, y porqué no con ello, las presidenciales.
 
Un partido de la concertación, que no es propiamente un partido político, si no que un agregado de personalidades, estratificados de común acuerdo a un asumido pelaje, que se ha autodenominado instrumental – es decir, sin doctrina que los defina –  y que debe su larga vida, exclusivamente a que existe el sistema binominal, desea prolongar su vida política, en un próximo gobierno de la concertación en que, qué duda cabe, ganaría aún si las elecciones se hicieran hoy día. De modo que estaría disponible para cualquier evento, sean cuales sean sus dirigentes.
 
Dicho esto, y siguiendo con la línea del argumento que se me antojó en el primer párrafo, como primera conclusión, tendríamos que el primer interesado, en que el gobierno de una mujer, sea de un perfil lo suficientemente bajo como para que no llegue a inspirar otro femenino, pero lo suficientemente alto como para que no muera antes de los 4 años reglamentarios, es precisamente, el que con toda seguridad, será elegido por segunda vez como Presidente de la República y no me refiero a Frei Ruiz-Tagle precisamente.
 
Ricardo Lagos, por ningún motivo,  se enfrentaría a una dama, esa pega la haría en el mejor de los casos, su fiel escudero, José Miguel Insunza. Ocurriendo para entonces, que la suma de los 2 contendores, técnicamente empatados, estarán por debajo en las encuestas del candidato de la derecha, lo que forzará el milagro, de que el PDC, estaría llano, a re-estudiar el axioma ese de la imposibilidad de un candidato concertación si no es un DC, ya que solamente un no-DC, puede conseguir el quinto gobierno de la concertación. En ese momento, todos irán al Olimpo, a buscar a don Ricardo, que aceptará de buena gana la propuesta.
 
La derecha en tanto, que apunta sus dardos hacia el que sabe es su enemigo real, carece de iniciativas que le den protagonismo, está pegada en miserables actividades: ayer inspectores anti-corrupción y  hoy como activistas anti-plan Transantiago. Bien podrían golpear la mesa, creo, allanándose o liderando – porqué no – la modificación del sistema binominal, que aunque no les asegure un triunfo inmediato, asegura eso sí y para siempre, su madurez política y el término de la invencible Concertación, provocando la reagrupación desesperada de las fuerzas políticas sobrevivientes, en medio de un río tremendamente revuelto.
 
Quitarse o no la espada, he ahí el problema que paradójicamente tienen todos los sectores.