El Consejo dijo que al menos en 11 aspectos los participantes del organismo llegaron a amplios acuerdos.
El Consejo de 81 miembros, abandonado por los estudiantes, profesores y universitarios, antes de esta presentación oficial, propusieron a Bachelet “reformas impostergables porque se necesita un sistema público de enseñanza eficiente y de calidad”.
“Para mí fortalecer la educación pública es una prioridad, por ello ordenaremos el funcionamiento del sistema educativo en sus distintos niveles”, anunció Bachelet.
Expresó que los cambios se implementarán a través de proyectos de ley, reglamentos o decretos.
Precisó que el Comité de Ministros, a su vez, le entregará propuestas sobre las materias durante abril de 2007, porque dijo compartir la apreciación que le transmitieron los integrantes del Consejo en cuanto a que “no hay tiempo que perder”.
Señaló que aparte de otras tareas, el ministerio de Educación avanzará en su ordenamiento interno para adaptarse a las nuevas exigencias y a los cambios que implicará las nuevas reglas del juego del sector y de la creación de la Superintendencia de Educación, y que todos esos cambios deberán estar iniciados durante el primer semestre de 2007.
“Yo quiero decirle al país que esto no se trata de un cambio más. La sociedad chilena llegó a un consenso de que es necesario avanzar hacia una reforma estructural del sistema educativo y es por ello que introduciremos las transformaciones que sean necesarias en los ejes de la educación chilena: aseguramiento de la calidad, financiamiento, administración, carrera docente y régimen curricular por mencionar algunos de los más importantes”, sostuvo la Jefa de Estado.
“Y desde hoy comenzaremos a implementar una nueva educación en Chile. El plazo es breve y no podemos esperar. Chile y la comunidad educativa abrigan grandes esperanzas en este proceso y no vamos a defraudar. Todos nosotros tenemos grandes esperanzas, sabemos la importancia de la educación en el presente y en el futuro de nuestros niños y nuestros jóvenes”, concluyó.
