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Agosto 18, 2026

Construcción: Cebando a un pavo ahíto

El sector construcción posee dos características específicas. En primer lugar, no requiere- comparativamente hablando- insumos de gran complejidad tecnológica, incluso puede barajárselas con técnicas milenarias sin pasar por retrógrado. Por lo tanto, la mano de obra se consigue sin muchos esfuerzos de capacitación y a costos de lo más que hay. Segundo, su principal insumo- el suelo- no participa de las características habituales de los insumos industriales.

Ello hace que el sector pueda ser estimulado y expandido sin necesidad de cuantiosas inversiones, es ideal para obtener respuestas rápidas y visibles en materia de empleo, dinamiza a otros sectores sin profundizar mayormente y brinda a la autoridad la ocasión de dárselas de estadista cuando lo único que está haciendo es acelerar el entrechoque de los frijoles en la olla a presión, sin enriquecer substantivamente la base productiva y sobre todo permite el corte de cintas con una frecuencia publicitada profusamente por los medios de comunicación. Tan así es que el sector construcción es el benjamín de los dictadores y déspotas ilustrados.

Sin embargo, el sector conlleva el riesgo de salirse de madre y transformarse en un drácula o prediófago imposible de parar y menos disciplinar, ya que mientras más engulle más necesidad tiene de grano, como los pavos, alimentados por el guargüero hasta casi reventar.

Pues bien, Chile entró de lleno en la fase del pavo exacerbado y nadie se atreve a parar el encebamiento, pues a diferencia del pavo que revienta si se le nutre más allá de su capacidad guargüeril, el sector construcción ha sido mimado desde hace largo tiempo con conexiones, flexibilizaciones y secretismo. Por otra parte, este pavo necesita un far west de ciertas características para seguir prosperando: eliminar toda legislación que norme el territorio para poder construir lo que se quiera, donde se quiera, como se quiera y cuando se quiera. Al respecto, la pretensión de quitar a la Contraloría la capacidad de examinar la legalidad de los actos de la autoridad, es una prueba fehaciente de esta voluntad troglodita.

Un bocadillo suplementario para el pavo y nada de despreciable, se describe en un artí­culo sobre los asesores vip de la ministra Poblete (El Mercurio, 20.08.2006, página B2), artículo que menciona los nombres de los miembros de un comité integrado por personajes, ligados al mundo de la construcción, entre ellos: Juan Sabbagh, Colegio de Arquitectos de Chile, Julio Poblete, Fundación Jaime Guzmán, Vicente Domí­nguez, Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, Bernardo Echeverría, Cámara Chilena de la Construcción, Víctor Gubbins, Premio Nacional de Arquitectura, quienes estarían apoyando a la ministra en la redefinición de los programas de inversión urbana y modificación de la Ley General de Urbanismo y Construcciones.

Por lo visto, ya no sería necesario dosificar el grano, la noticia nos hace pensar que el pavo pasará directamente a la bodega a dosificar la cantidad y calidad del grano que consumirá y es de presumir que no necesitará ninguna vitamina ética extra que venga a enturbiar el placer de un grano rollizo y suculento.

Antes de terminar, aclaro que no conozco a Julio Poblete, Jaime Guzmán, Vicente Domí­nguez, Bernardo Echeverría ni a Víctor Gubbins y si, muy bien, los puntos de vista de mi colega Sabbagh quien defiende con ardor su tesis que la profesión de arquitecto está obsoleta y que deberíamos transformarnos en una mutual de dibujadores, perspectivistas y maqueteros, a lo sumo, sin atentar contra el billete ni pretender inmiscuirnos en boludeces socioestéticourbanas.

Señora Presidenta, tengo entendido que Ud. no designó a la señora Poblete para facilitarle las cosas al pavo fáctico, y espero que- aunque la homilía dominical de El Mercurio no lo menciona- tenga previsto incluir en el grupo de asesores a algunos representantes de la sociedad civil y reales expertos en desarrollo urbano que pudieran aportar puntos de vista diferentes y así enriquecer las discusiones.

Héctor Arroyo, miembro de la Agrupación Defendamos la Ciudad y del Comité de Desarrollo Urbano del Colegio de Arquitectos de Chile