Leí detenidamente el artículo. Creo que me ha ayudado a mi, y seguramente a otros, a ir más allá de mi nariz en el tema de Bolivia. Aun cuando deja mucho que desear, particularmente en la forma singular que ha sido escrito. El racismo y el “eugenics” no debe ser tolerado ni siquiera en broma. El “indio pícaro” Evo Morales y el turnio tartamudo Néstor Kirchner. No agregan absolutamente nada al análisis. Aunque si muestra la calaña moral del escritor.
El Rafa simplemente la caga con el uso desafortunado para referirse a las personas. Si el Rafa fuera colipato seguro que no le gustaría que se refirieran a él como el colizón Rafa. El problema que su lenguaje no es natural si no estudiado y la libertad de expresión se queda corta cuando se quiere referir al ladronzuelo Pinochet y en este caso recurre a la autocensura por miedo a que lo acusen de libelo. ¿Donde esta el coraje entonces? ¿Dónde está la política editorial y el manual del estilo del Clarín? Yo pienso que el Rafa se merece una tradicional PLR.
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