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Agosto 18, 2026

Poeta Javier Campos: “Nunca desprecié a los medios masivos”

Cuernavaca.- Invitado al Tercer Encuentro Internacional de Poetas en El Salvador, El turno del ofendido (del 20 al 27 de mayo), título que se aplica muy bien a Javier Campos, columnista del diario en internet El Mostrador de Chile, pues su nota Los poetas en la Escuela Militar le valió la crítica de Raúl Zurita, José María Memet y Leonel Lienlaf. Javier Campos asistió a principios de 2006 al Segundo Festival Internacional de Poesía en Granada, Nicaragua. En 2002, obtuvo el Premio Internacional Juan Rulfo, en la categoría de poesía. Autor de los libros: Las últimas fotografías (1981), La ciudad en llamas (1986), Las cartas olvidadas del astronauta (Primer Premio Letras de Oro 1990 para escritores hispanoamericanos residentes en Estados Unidos) y El astronauta en llamas (Editorial LOM, 2000.

Finalista del Premio Casa de las Américas 1998, Cuba); así como de la novela Los Saltimbanquis (1999) y del libro de cuentos La mujer que se parecía a Sharon Stone (con prólogo del escritor argentino Mempo Giardinelli). Además, Javier Campos es catedrático de literatura latinoamericana en la Universidad Jesuita de Fairfield, Connecticut, Estados Unidos, donde radica desde 1977.
La presente es una entrevista desde México a los Estados Unidos sobre temas literarios y culturales de nuestra América.
–Desde 1977 vives en los Estados Unidos. ¿Qué ironías construyes con la tecnología en tu poesía?, y ¿la nostalgia, qué pasa con ella?
–La tecnología, especialmente desde la revolución digital que nos dio la bendita y maldita globalización, es parte importante en mi trabajo poético. El título de varios libros, y principalmente ese que obtuvo mención en Casa de las Américas, Cuba, 1989, El astronauta en llamas, editado luego por la editorial chilena LOM, es prueba de aquello. El hablante lírico viaja en una nave espacial por el universo, metáfora también de la vida en la extranjería, o exilio como se le llamó en los setenta, y desde ese viaje por el universo escribe cartas/poemas que tienen ver con la nueva experiencia de lo otro, los otros, las otras, los paisajes que no son los suyos originales. La nostalgia es ya otra cosa. Pero para mí la tecnología siempre me interesó como medio o raíz para levantar mi mundo artístico. Nunca desprecié como medios alienantes los medios masivos, cosa que nos decía la izquierda más dogmática. Basta leer ahora los excelentes trabajos del colombiano Jesús Martín Barbero para ver que los medios masivos, vía tecnología, no han sido tan “alienantes”.
–¿Cuáles son los autores que revisas en tu cátedra de literatura latinoamericana? ¿Con quiénes tuviste una relación personal? ¿Cómo eliges a los escritores en cada curso?
–Bueno, los canónicos por un lado, tanto en poesía como en narrativa, pero yo incorporo a la poesía que me encuentro en mis viajes por encuentros internacionales de poetas, y la narrativa joven también. He tenido y tengo muchas relaciones de amistad con muchos poetas y narradores de América Latina o que están en sus países de origen o viven fuera. No doy nombres específicos para no caer en la impresión de que soy amigo de escritores famosos y no famosos. Las amistades con escritores(as) es para mí algo especial, no se es necesariamente amigos íntimos sino se recoge algo de ellos muy especial que luego repiensas junto a su obra y asimilas lo que desees, otras cosas no las asimilas. En mis cursos elijo a escritores según algún tópico o tema general o simplemente reúno una serie de escritores hombres y mujeres por mis gustos y por la significación de su literatura tanto estética como temática. Puedo poner una lista de 30 narradores en un curso y vamos estudiando uno por uno y no necesariamente en orfen cronológico para que así en la clase todos juntos podamos conectar de dónde escribe ese particular escritor(a), su contexto y luego la diferencia. Por ejemplo, un salto comparativo desde Roberto Bolaño al cuento El rey burgués de Rubén Darío.
–¿Por qué no respondiste la carta abierta de Raúl Zurita, José María Memet y Leonel Lienlaf? ¿Sigues pensando que es un error ir a leer poemas a la Escuela Militar?
–Ellos me enviaron por correo electrónico una carta, pero iba abierta a cientos de escritores según su correo electrónico. Yo ya había planteado mi posición en la columna que se publicó en www.elmostrador.cl en Chile donde soy columnista regular. Sí, para mí leer poemas en un lugar donde ocurrieron torturas, especialmente un lugar activo militarmente, la Escuela Militar donde leyeron esos poetas, es surrealista. Ya lo expliqué en esa columna mencionada por qué era un error.
–El 12 de marzo escribiste Publicidad y tortura. A una tienda se le ocurrió ilustrar sus catálogos de venta con escenas de tortura, lo anterior ¿sólo puede pasar en Chile? ¿La falta de memoria permite estas campañas aberrantes?
–Por lo menos no conozco en América Latina un caso semejante, por ejemplo ni en El Salvador, donde se padeció un guerra civil atroz con más de 120 mil muertos o en la Argentina y Uruguay, ni siquiera en la Alemania actual se les ocurriría vender pasta de dientes con la figura de Hitler. Creo que esa publicidad, como lo dije en esa columna también publicada en www.elmostrador.cl y que luego circuló en varias partes de internet, es enferma y los diseñadores jóvenes que contrató la tienda aquella si bien por falta de reflexión sobre lo que es y fue la tortura, ingenuos publicistas, desmemoriados, ni se dieron cuenta el impacto que tendrían sus “ideas” publicitarias. Pero finalmente por presión de la sociedad civil, peticiones de defensores de los derechos humanos, la tienda terminó con esa publicidad. Creo que ya nadie se atreverá a usar ese tema como recurso para vender pantalones, zapatos o camisetas.
–La Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, presidida por el obispo Sergio Valech, documenta que las embarcaciones El Lebu y El Maipú de Sudamericana de Vapores fueron centros de tortura. Ricardo Claro es propietario de Sudamericana de Vapores, además él fue asesor del canciller de Pinochet. La Fundación Neruda invirtió en una empresa de Ricardo Claro más de 2 millones de dólares. ¿Qué opinión tienes al respecto?
–Sabes, conozco poco el asunto sólo porque tú lo mencionas. Pero la Fundación Neruda, su directiva, debería repensar dónde pone sus millones, y al igual que el caso de la tienda que mencionábamos arriba, tener cuidado con quién hace negocios. El mundo está mirando, se puede decir, a la Fundación Neruda.
–¿Qué tal te fue en El Salvador? ¿Pudiste hablar con poetas ex guerrilleros? Háblame de ese Encuentro de Poetas.
–Muy bien, Escribí recién una columna para www.elmostrador.cl titulada Guerrillero, poeta, y El Salvador que debe salir pronto en Chile y allí respondo ampliamente a tu pregunta.
–¿Cómo surgió la idea de armar una Antología de poesía nicaragüense?
–La Antología está lista y la lanzará revista Hispamerica en EU en los tres próximos meses. Hispamerica la dirige el académico argentino Saúl Sownoski en Maryland, EU. La muestra irá dentro de la revista. Son seis poetas bajo el titulo Breve muestra de poesía nicaragüense reciente. Surgió cuando fui invitado al II Festival Internacional de Poesía de Granada, Nicaragua. Allí conversando con los poetas organizadores del festival, Francisco de Asís Fernández, por ejemplo, pensamos en esa muestra y yo les ofrecí el espacio, a través de Saúl de Hispamerica, para publicarla. Ellos seleccionaron a seis poetas con unos seis poemas cada uno. Yo escribí una breve presentación y listo. La selección me parece muy buena de reciente poesía de ese país. No están todos por supuesto pero es por el espacio en la revista que no se puedo incluir más poetas.
–Vos escribes para un diario en internet. ¿Chile ya no necesita imprimir sus periódicos? ¿Hacia quién va dirigido El Mostrador online?
–El mostrador apareció en 2002 y es un diario online exclusivamente. Es un diario que se lee y consulta bastante dentro de los que quieren otras noticias y análisis que muchas veces no aparecen en los diario de mayor tiraje y dominantes, El Mercurio, La tercera, Las Ultimas Noticias. Lo interesante es que toda la información diaria de El mostrador va directamente a archivos de la biblioteca nacional. O sea no se pierde nada. Allí, como antes se hacía enviando diarios y revistas en papel, ahora se envía vía electrónica y allí cualquiera puede ver la información de El mostrador de 2002, 2003.
–¿Cuál es tu próximo proyecto?
–Escribo narrativa y aumento un libro de cuentos que se publico en Chile, La mujer que se parecía a Sharon Stone. También poesía, un libro inédito que trabajo y pongo poemas allí, no hay apuro, quizás algún día se publique o alguna editorial me lo pida, quién sabe.