Curioso resulta ver y escuchar a personajes y personajillos que claman por las víctimas de Antuco, Claro que es una herida que duele al alma nacional, pero quien o quienes la provocaron, desgraciadamente, son los mismos que un 11 de septiembre de 1973 pisotearon al pueblo de Chile, Entonces lo justo sería que las indemnizaciones salieran de los fondos que el Cobre chileno les entrega para más armas y no de los excedentes generales. No hay que olvidar que las compensaciones y reparaciones deben ser modestas y simbólicas para que no engorden los que sufrieron por 17 años.
