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Agosto 19, 2026

A propósito de Bolivia: Hidrocarburos y cobre

El Primero de Mayo habría sido a nivel mundial  muy similar a los anteriores si no hubiese sido porque Evo Morales, Presidente de Bolivia, no hubiese firmado un Decreto de Nacionalización de los hidrocarburos en su país. Sin duda, una noticia impactante e importante, que sacude la estabilidad de la zona y remueve las páginas de la Historia.


Nada más oír la información, difundida profusamente en España por estar implicada una de las más importantes empresas de este país, regresé a los comienzos de los ’70, cuando en Chile Salvador Allende intentó dar un golpe de autoridad consecuente con el cobre. Era la “viga maestra” de la economía chilena, “el sueldo de Chile”, como solía decir Allende para enfatizar sobre la trascendencia que tenía el recuperar para el país una de sus riquezas básicas. Aplicó la teoría de las “rentabilidades  excesivas” para expropiar a las transnacionales el imperio que habían construido en torno al cobre, en beneficio de sus bolsillos.

Evo Morales también se da un baño de multitudes  más de 30 años después y aprovecha la masividad de un Primero de Mayo para anunciar y firmar un Decreto de Nacionalización. En ese documento se establece que el Estado recupera la propiedad, posesión y el control total y absoluto de los hidrocarburos. Señala que a partir de la fecha, las empresas petroleras están obligadas a entregar la propiedad a la estatal Yacimiento Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Luego habla de la comercialización, de las condiciones, de los precios, etc. Y notifica a las compañías que acaten las disposiciones del decreto de nacionalización, hasta que en un plazo no mayor de 180 días se regularice su actividad mediante nuevos contrato.

También  Evo habla de rentabilidades para calcular las condiciones de la negociación con las grandes compañías que operan en Bolivia, para que continúen o no en el país. Incluso, llega a mencionar la palabra expropiación. Simplemente, mencionar.

¿Quiénes son los más afectados por este decreto nacionalizador?. Sin duda que la hispano-argentina Repsol-YPF que en la reserva del gas controla el 26,66 por ciento, a través de la participada Andina, SA. Pero también como Repsol controla otro 9,85 %.

Por eso hay preocupación en el gobierno socialista español, que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero, que ha llamado a consultas al Agregado Comercial de la Embajada de Bolivia en Madrid.  España necesita información, aunque ya en enero pasado, la compañía hispano-argentina había anunciado una reducción del 25% en sus reservas probadas de hidrocarburos, sobre todo de gas, como consecuencia de los cambios normativos y contractuales en Bolivia y Venezuela.
Y también resultan gravemente afectadas la brasileña Petrobras, que opera el 15,12 % de las reservas bolivianas; las británicas British Gas y British Petroleum, con un 14,35%; la francesa Total, con un 12,58%; y un grupo más numeroso de compañías que controlan el 21,44 por ciento. Demás está señalar que otras empresas de estas mismas nacionalidades están invirtiendo –y fuerte- en otros sectores de la economía boliviana.

Lula ha convocado a una reunión urgente con Argentina, Venezuela y Bolivia para hablar del asunto. Sin duda, Lula recibió un golpe fuerte desde donde menos lo esperaba. Argentina, que lucha por salir de una de las crisis más impactantes del sub continente, también está nerviosa por la decisión de Evo.

Morales pide calma. Quiere suavizar una medida muy fuerte, prometida en el fragor de una dura campaña electoral . Y pide calma hacia el exterior, porque internamente no parece tener problemas con una oposición que parece que está tendida en la lona, como el boxeador que acaba de perder por KO.

Evo Morales está en el centro de la observación mundial. Ha estirado la cuerda en el marco del derecho a la autodeterminación, de la independencia de cada Estado. Pero hay que reconocer que está pisando terreno inestable, ya que está afectando al capital extranjero que arriesga en su país. Gana, si. Y mucho. Pero es un capital que da oxígeno a la economía de un país pobre como lo es Bolivia. ¿Qué pasaría si esos capitales se retiran de un momento a otro?. Al margen de que la economía boliviana se resentiría en el corto plazo, no sabemos cómo reaccionaría el pueblo trabajador si se cierran masivamente puestos de trabajo. En el medio y largo plazo, Evo podría recuperarse con nuevas inyecciones de capitales solidarios. Pero, en el corto, no sabemos la capacidad de resistencia de los bolivianos…

No es comparable la situación creada por Evo Morales con la de Salvador Allende a comienzos de los ’70, ni sus consecuencias.  Los procesos sociales se dan en momentos históricos definidos, en idiosincrasias específicas, y en lugares geográficos también muy precisos. Además, Morales tiene una ventaja añadida: su Decreto de Nacionalización, que no impone expropiación, no afecta en grado significativo a ninguna empresa o capital de Estados Unidos.