También Evo habla de rentabilidades para calcular las condiciones de la negociación con las grandes compañías que operan en Bolivia, para que continúen o no en el país. Incluso, llega a mencionar la palabra expropiación. Simplemente, mencionar.
¿Quiénes son los más afectados por este decreto nacionalizador?. Sin duda que la hispano-argentina Repsol-YPF que en la reserva del gas controla el 26,66 por ciento, a través de la participada Andina, SA. Pero también como Repsol controla otro 9,85 %.
Por eso hay preocupación en el gobierno socialista español, que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero, que ha llamado a consultas al Agregado Comercial de la Embajada de Bolivia en Madrid. España necesita información, aunque ya en enero pasado, la compañía hispano-argentina había anunciado una reducción del 25% en sus reservas probadas de hidrocarburos, sobre todo de gas, como consecuencia de los cambios normativos y contractuales en Bolivia y Venezuela.
Y también resultan gravemente afectadas la brasileña Petrobras, que opera el 15,12 % de las reservas bolivianas; las británicas British Gas y British Petroleum, con un 14,35%; la francesa Total, con un 12,58%; y un grupo más numeroso de compañías que controlan el 21,44 por ciento. Demás está señalar que otras empresas de estas mismas nacionalidades están invirtiendo –y fuerte- en otros sectores de la economía boliviana.
Lula ha convocado a una reunión urgente con Argentina, Venezuela y Bolivia para hablar del asunto. Sin duda, Lula recibió un golpe fuerte desde donde menos lo esperaba. Argentina, que lucha por salir de una de las crisis más impactantes del sub continente, también está nerviosa por la decisión de Evo.
Morales pide calma. Quiere suavizar una medida muy fuerte, prometida en el fragor de una dura campaña electoral . Y pide calma hacia el exterior, porque internamente no parece tener problemas con una oposición que parece que está tendida en la lona, como el boxeador que acaba de perder por KO.
Evo Morales está en el centro de la observación mundial. Ha estirado la cuerda en el marco del derecho a la autodeterminación, de la independencia de cada Estado. Pero hay que reconocer que está pisando terreno inestable, ya que está afectando al capital extranjero que arriesga en su país. Gana, si. Y mucho. Pero es un capital que da oxígeno a la economía de un país pobre como lo es Bolivia. ¿Qué pasaría si esos capitales se retiran de un momento a otro?. Al margen de que la economía boliviana se resentiría en el corto plazo, no sabemos cómo reaccionaría el pueblo trabajador si se cierran masivamente puestos de trabajo. En el medio y largo plazo, Evo podría recuperarse con nuevas inyecciones de capitales solidarios. Pero, en el corto, no sabemos la capacidad de resistencia de los bolivianos…
