Francia: Sindicatos y estudiantes decididos a luchar por el empleo

París.- Defensores y detractores del Contrato de Primer Empleo (CPE), el polémico recurso al que el gobierno francés echó mano para combatir el alto desempleo juvenil, parecen hoy decididos a mantener sus posiciones hasta las últimas consecuencias. El primer ministro Dominique de Villepin y sus cuatro titulares del área económica, se reunieron este lunes a primera hora con una representación empresarial en busca de apoyo para impulsar la inserción laboral de los menores de 26 años, propósito del CPE.

Más tarde tienen previsto un encuentro con una quincena de jóvenes en representación de diversas asociaciones, excepción hecha de la Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF), que declinó la invitación si antes no se retiraba la controversial ley.

Los estudiantes, sindicatos y partidos políticos de oposición se reunirán también en la jornada para decidir la actitud a seguir si el gobierno ignora el límite de esta noche para retirar o suspender el CPE, parte de un proyecto mayor sobre igualdad de oportunidades.

La adopción de esa iniciativa la aceleró el estallido social ocurrido en octubre pasado en los barrios periféricos de las grandes ciudades de Francia, habitados por inmigrantes.

Con el CPE el gobierno pretende atajar el 23 por ciento de desempleo juvenil, más del doble de la tasa global, y que alcanza el 40 por ciento en esas áreas marginadas.

Contra el Contrato de Primer Empleo se pronunció el 70 por ciento de la población francesa, según encuestas, y entre las 500 mil y 1,2 millones de personas que salieron a las calles el pasado fin de semana en todo el país.

De Villepin está convencido de que su propuesta es la más acertada y no parece dispuesto a ceder a la voz de la calle -cuando más acepta hacer ajustes-, que le exige retirar su contrato laboral, cuyos aspectos más litigiosos son los dos años de prueba y el despido sin justificación ni indemnización.

Los estudiantes universitarios y de secundaria, al igual que las confederaciones sindicales y los gremios sectoriales están dispuestos a subir la parada al gobierno y desencadenar una jornada de paros o llegar a una huelga intersectorial.

Con relación al litigio, el secretario general de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), François Chereque, lamentó que las autoridades no hayan comprendido lo que pasa en el país, ya que el CPE “cristaliza el miedo y la falta de confianza en el futuro”.

Las movilizaciones en Francia contra el Contrato de Primer Empleo revelan una profunda crisis político-social que el diario alemán Handelsblatt atribuyó hoy al descontento de la población, que responde con enconada resistencia a todo ataque, por mínimo que sea, a sus derechos.

De acuerdo con esta publicación, tiene también su parte de culpa la incapacidad de la clase política francesa para llevar a cabo reformas al sistema como exige la población, cuya válvula de escape es salir a la calle a manifestar su impotencia y la falta de confianza en sus dirigentes.

La prueba más evidente de esa enajenación recíproca, según Handelsblatt, fue el rechazo del electorado en referéndum al Tratado Constitucional europeo, en favor del cual se pronunció la mayoría de los partidos políticos.