El rock pop(ulista) de Alamedas

 Son varias las virtudes que tiene Alamedas para que se convierta en una reconocida banda chilena, tienen experiencia, ya que se formó a partir de dos de los ex integrante de Solar; saben tocar correctamente, hacen bailar y cantar instantáneamente al auditor, sus letras son simples y bien pronunciadas,  las guitarras están bien dominadas y la batería es dura y jugada. Tienen definido lo que son y a lo que quieren llegar, su ambición no pasa por la composición de sus temas, sino más bien en el deseo de querer ser escuchados transversalmente por los chilenos.
Su música es rock pop-populista, el contenido de sus letras apela al anti chovinismo (Chileno), a la inclusión y a terminar con actitudes básicas de una burguesía oprimida por el capitalismo; a desconectar el televisor (Apáguenlo), a no creer en mentiras disfrazadas (Green Pasadena), a ser “fucking happy” (Happy!) y ¡todos a bailar! (Este país).  Tienen rasgos urbanos; sin llegar a ser callejeros, huelen a santiaguinos enamorados de la ciudad, pero queriendo desintoxicarse.

Es raro ver, por estos días, que asista tanta gente a un recital de una banda de sello independiente (Irrepetible). Alamedas llenó el sábado la sala SCD de La Florida, además del típico público joven, habían niños acompañados por sus padres y quinceañeras fans que bailaban insistentemente frente al escenario.

Los Alamedas hacen un show que puede ser visto en familia, un panorama de fin de semana en que todas las edades pueden divertirse, incluso la misma banda parece una familia; el líder y vocalista Alejandro Gómez es hermano de Emiliano Gómez, el avezado baterista; el bajista, que antes era Leo Quinteros, hoy es Ismael Oddo, que no debe tener más de 20 años y el guitarrista es Ricardo Contesse, partner de Gómez desde que pertenecían a Solar.

A Alamedas se le advierte un buen futuro, su primer disco homónimo, de 11 canciones, es fácil de digerir. Si hay que comparar, podría decirse que se benefician de la pulcra herencia brit, tienen la simpatía de las primeras canciones de los Beatles, algunos riffs blueseros de los Rolling Stones y de otras bandas que vinieron después como Blur o Supergrass, también hay un poco de influencia post punk, Buzzcooks o Joy Dvision.

Estos chicos tienen buen gusto y varias razones para ser escuchados y vistos en vivo; saben dar, de manera entretenida, lo que el público quiere. Las canciones “Chileno”, “Este país” y “Apáguenlo” pueden despertar a cualquiera y casi todas las canciones del disco invitan a moverse, tanto musicalmente, como en contenido, es música positiva que reclama por una reacción de la audiencia.

Tienen un buen despliegue sobre el escenario, mucho mejor que varias bandas chilenas que no se atreven a conversar con el público, y si lo hacen, es de manera torpe. Los Alamedas, en cambio, son más osados, pero les falta llamar la atención estéticamente, elegir una personalidad grupal, ya que a primera vista todavía no se nota.

Es de esperar que sigan componiendo canciones tan sinceras y “radiables” como éstas y que para el próximo disco mejoren algunos detalles como componer melodías con más quiebres para que no suenen muy planas o parecidas al resto.
Para escuchar a Alamedas:  http://alamedas.cl

Foto de Aldo Benincasa