Pretendemos educar a la gente en materia de derechos humanos y ofrecer una espacio abierto al diálogo y a la discusión, declaró la directora del Festival, Bruni Burres.
Chile estará representado por el documental de temática económica social Apaga y Vámonos del catalán Manel Mayol, que trata sobre los derechos de los indígenas Mapuche-Pehuenche, que perdieron sus tierras por la construcción de una nueva central eléctrica.
Durante este tiempo la gente se ha familiarizado con los derechos humanos, ha aprendido su terminología y ha comenzado a utilizarla, señaló Burres.
Para la directora del festival, las películas de la muestra no sólo sirven para concienciar al público que acude al cine, porque muchos de estos filmes se proyectan en televisión o en comunidades locales y pueden desencadenar acciones concretas.
Ese es el caso de la película sobre Perú Estado de terror, de los directores Pamela Yates, Paco de Onís y Peter Kinoy, que denuncian cómo la violencia y la corrupción oficial socavaron la democracia en el país andino durante los años de existencia del grupo guerrillero Sendero Luminoso.
Otro de los filmes sobre Latinoamérica es La dignidad de los nadies, del realizador argentino Fernando Solanas, que retrata con su cámara las condiciones socioeconómicas de su país después de las revueltas y el caos subsiguiente en diciembre del 2001.
En los últimos años, hemos asistido a la aparición de películas con temática económica, como la cinta de Solanas -explicó Burres-, lo que demuestra que, en un mundo cada vez más globalizado, la economía forma parte de los derechos humanos”. Según Burres, si no hay respeto por los derechos económicos, es difícil que se respeten los derechos humanos en general.
Mientras, la cinta El paraíso de los asesinos), que se estrenará a escala mundial en el festival londinense, de Olenka Frenkiel y Giselle Portenier, aborda los asesinatos no esclarecidos de más de 2.000 mujeres en Guatemala desde 1999.