Ahora tiene una oportunidad de expresar ese compromiso con una condena rotunda de lo que está ocurriendo en esta base norteamericana, símbolo de la tortura y del horror”, afirma Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.
Detenidos en huelga de hambre son aislados, inmovilizados y sometidos a alimentación forzosa
Según informes, un número desconocido de detenidos en Guantánamo, que participan en una huelga de hambre, han sido aislados, atados a sillas de inmovilización y sometidos a métodos de dolorosos de alimentación forzosa.
Un portavoz del Pentágono ha comunicado que la alimentación forzosa se está llevando a cabo “con humanidad y compasión” y que se ha usado únicamente cuando era necesario para mantener a los detenidos vivos. 25 sillas de inmovilización han sido enviadas a Guantánamo, entre el 5 de diciembre y el 10 de enero pasados.
Varios detenidos de Guantánamo iniciaron la actual huelga de hambre en agosto de 2005. Piden que se respeten los derechos que les otorga el derecho internacional y que les pongan en libertad a menos que les acusen de un delito y les sometan a un juicio justo. También han pedido que se permita visitarles a organizaciones como Amnistía Internacional. Algunos han manifestado su determinación de continuar su huelga de hambre hasta morir.
Amnistía Internacional no se opone a la alimentación forzada de detenidos en huelga de hambre, ni tampoco la recomienda. No obstante, si esa alimentación forzada se lleva a cabo de forma que cause deliberadamente sufrimiento, la organización considera que puede constituir tortura u otro trato cruel, inhumano o degradante. El relator especial de la ONU sobre la cuestión de la tortura ha declarado que, si los informes sobre los métodos de alimentación forzada que se están utilizando en Guantánamo son ciertos, constituyen trato cruel.
Centros de detención secretos
Guantánamo no es un caso único, sino la punta de un iceberg de abusos; es el símbolo de la “Guerra contra el Terror” iniciada por el gobierno de EEUU tras los atentados del 11 de septiembre. Según informes recibidos por Amnistía Internacional, Estados Unidos ha establecido centros de detención secretos en varios países: Jordania, Pakistán, Egipto, Tailandia, o Afganistán, además de la base estadounidense Diego García, ubicada en el Océano Índico en territorio británico, entre otros.
El Gobierno de EE.UU. ha detenido a unas 70.000 personas fuera de su territorio desde finales de 2001, y más de 10.000 continúan aún bajo custodia estadounidense en prisiones y campos de detención ubicados en diferentes partes del mundo y cuya localización, en muchos casos, se desconoce. Muy pocas han sido juzgadas ante algún tribunal.
El presidente Bush lidera la “Guerra contra el Terror” en todo el mundo argumentando que las leyes internacionales previamente acordadas ya no son aplicables como respuesta a las amenazas terroristas. Este hecho es un menoscabo sistemático del marco de protección internacional de los derechos humanos.
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