En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 4,5% anual. Para la autoridad económica, el “entorno externo relevante para la economía chilena sigue siendo muy favorable y se han atenuado algunos de los riesgos identificados en los últimos meses. El precio del cobre ha aumentado nuevamente y las condiciones financieras internacionales continúan siendo propicias”.
En Chile, señala el comunicado, las condiciones financieras continúan siendo expansivas. La expansión reciente de la actividad es menor que en meses pasados, pero en términos anuales continúa en torno a sus valores de tendencia. La demanda interna sigue creciendo con vigor y aunque la creación de empleo se ha moderado, la tasa de desempleo sigue disminuyendo.
La inflación anual del IPC y su proyección de corto plazo han descendido, influidas por la rápida normalización del precio de los combustibles y la significativa apreciación del peso. Las medidas de inflación subyacente IPCX e IPCX1 (que excluyen combustibles, perecibles y algunos servicios regulados, entre otros) se mantienen bajo 3%. Otros indicadores de la tendencia inflacionaria y las distintas medidas de expectativas de inflación se encuentran bien ancladas.
Las noticias recientes de actividad, tipo de cambio y precios y sus implicancias sobre la trayectoria esperada de la inflación justifican mantener en esta oportunidad la tasa de política monetaria. Esta pausa es coherente con la estrategia de normalización del impulso monetario necesaria para alcanzar una inflación en torno a 3% anual en el horizonte habitual de política de 12 a 24 meses.