Que la derecha y la Concertación aparezcan en las encuestas con números de urgencia y que al mismo tiempo los estudiantes den ejemplo de lo que es una movilización, no asegura que las cosas vayan a cambiar de aquí a poco.
Archivo periodístico 2005–2019
Que la derecha y la Concertación aparezcan en las encuestas con números de urgencia y que al mismo tiempo los estudiantes den ejemplo de lo que es una movilización, no asegura que las cosas vayan a cambiar de aquí a poco.
Lo ocurrido con la popular multitienda chilena trasciende el ámbito particular de esa empresa y se transforma en un misil, que apunta al corazón mismo del modelo económico neoliberal que nos rige.
Si algo desconcierta a los ideólogos del sistema son las convocatorias capaces de aglutinar el descontento y malestar popular al margen de los partidos y sindicatos mayoritarios. La derecha las tilda de residuales y un peligro para la seguridad pública.
Con toda razón, el 67% de los ciudadanos abomina de la Concertación. No logro entender cómo Ignacio Walker y Osvaldo Andrade, a esta altura de las circunstancias, quieren reproducir el maldito eje socialista-democratacristiano.
Los palestinos prosiguen con su proyecto de buscar un reconocimiento formal como Estado independiente por parte de Naciones Unidas, cuando en otoño se reúna la Asamblea General. Intentan solicitar una declaración de que el Estado palestino existe dentro de los límites que existían en 1967 antes de la guerra israelí-palestina. Es casi seguro que la votación será favorable. La única cuestión al momento es: en qué sentido es favorable. El liderazgo político israelí está muy consciente de esto. Hay tres respuestas diferentes que se discuten en el seno de tal liderazgo. La posición dominante parece ser la del primer ministro Netanyahu. Él propone ignorar dicha resolución por completo y continuar, simplemente, con el impulso a las políticas públicas actuales del gobierno israelí. Netanyahu considera que, por mucho tiempo ya, ha habido resoluciones adoptadas por la Asamblea General de Naciones Unidas que han sido desfavorables hacia Israel. Israel ha logrado ignorar todas estas resoluciones. ¿Por qué tendría ésta que ser diferente?
El gobierno de Piñera, preocupado por las opiniones de todos aquellos que utilizan las redes sociales, decidió escudriñar a quienes han estado enjuiciando las políticas públicas de los distintos ministerios.
En las últimas semanas hemos sido testigos de un conjunto de expresiones, extraordinariamente masivas y diversas, de descontento respecto a las políticas educacionales de las ultimas décadas (dictadura, Concertación y Coalición por el Cambio).
Existe en Chile un ascendente estado de efervescencia social que se inició en enero pasado con la protesta en Magallanes por el precio del gas. Desde mayo se vienen multiplicando en todo el país las movilizaciones, marchas, tomas de recintos universitarios y colegios, cortes de caminos, huelgas y otras manifestaciones de protesta que abarcan amplios y diversos sectores sociales.
Un Chile/País como el actual, en este estado de conducción política no puede continuar. Las necesidades de cambios estructurales se hacen más urgentes y necesarias. La realidad está sobrepasada. Hay que dejar constancia una vez más que el subdesarrollo nos tiene en el mismo lugar de siempre aunque las cifras, las palabras oficiales, los empresarios y Piñera en el extranjero… digan lo contrario.
Chile tiene una población actual estimada en 17 millones de habitantes, distribuidos en quince regiones geopolíticas, cincuenta y cuatro provincias y trescientos setenta y cinco municipios con alcaldías, ayuntamientos y municipalidades que configuran un mapa sociopolítico y económico heterogéneo y contrastante, una suerte de caleidoscopio humano.