Como ya ha sido advertido, el advenimiento del régimen nazi puso en marcha el lado oscuro de la modernidad. Todos los logros tecno científicos de Europa fueron puestos al servicio de un poder político totalitario. Nació de este modo la propaganda político mediática en gran escala y la guerra moderna. Esa misma lógica tecno industrial se aplicó al exterminio sistemático de millones de seres.
La movilización 2011 nos marcó a todos. Fue quizás la experiencia más alucinante, masiva, popular, colorida, combativa y alegre que nos haya tocado vivir como generación. Miles y miles de personas parecían salir espontáneamente de la apatía y el nihilismo en el que estuvo estancada nuestra sociedad los locos años 90’s y los aburridos 00’s. Sin embargo, nada pasa “espontáneamente”. Por eso, queremos repasar un poco de la historia detrás de esta movilización, pues sólo conociendo la historia podemos comprender verdaderamente lo que significó el 2011, y más importante aún, podemos saber para dónde debemos ir.
El horroroso funcionamiento del Transantiago pareciera ser la condena eterna de los capitalinos. Cuando Ricardo Lagos Escobar decidió terminar con el antiguo transporte público, a cambio de uno más “moderno y eficaz”, no consideró la calidad ética-cultural de los empresarios microbuseros (ni de los choferes) dentro de los requisitos para poder ser parte del nuevo sistema de locomoción colectiva. El resultado ha sido atroz, los empresarios y choferes hacen lo que les viene en gana, incumpliendo contratos y reglas elementales para la entrega de un servicio “moderno y eficaz”.
La decisión argentina de recuperar el control de la industria petrolera ha sido considerada una muestra de que América Latina está dispuesta a reconquistar sus derechos sobre la base de recursos naturales. Muchos ven en esto la señal de que los días del neoliberalismo están contados en la región. La realidad es algo más complicada.
Improperios, y denuestos se han escuchado en contra del suscrito por parte de la clase política de vía estrecha y de los medios mediáticos mercuriales de incomunicación, por su rechazo a la ley que rebaja la responsabilidad punible de los menores de edad. El tiempo le ha dado la razón: la delincuencia infantil y juvenil ha aumentado a un nivel muy peligroso. Ni hablar de la delincuencia en general.
Se ha detectado una variación de la bacteria Clostridium Difficile. Lo grave de la noticia es que esa mutación provoca una mayor duración y transmisibilidad de la enfermedad, con los consiguientes riesgos asociados. Las miradas siguen atentas ante posibles nuevos contagiados.
Por los antecedentes conocidos, la petrolera española Repsol es la que menos puede declararse sorprendida por la nacionalización del petróleo argentino que les fue vendido hace más de 20 años por el entonces presidente Carlos Menem.
La nueva izquierda es una realidad evidente, existe, y está/estará presente desde ahora. Es nueva porque mantiene la antigua tarea de avanzar en propuestas que posibiliten iniciar el proceso de sentar las cimientes para proyectos donde el hombre y sus derechos, sea lo más importante y lo impostergable.
Todos los sondeos prelectorales anunciaron la victoria de François Hollande, candidato del Partido Socialista en la primera vuelta de la elección presidencial en Francia, y el segundo lugar para Nicolas Sarkozy, presidente saliente. No hubo sorpresa: los electores franceses expresaron el domingo 22 de abril un claro rechazo al quinquenio de Sarkozy y dieron ligera ventaja a Hollande. Con los votos de Jean-Luc Melenchon (Frente de Izquierda) y de Eva Joly (Ecologista), François Hollande tiene buenas probabilidades de ser el próximo presidente el 6 de mayo. Su resultado es mejor que el de Mitterrand en 1981.
Una filtración a los medios de comunicación nacionales en el pasado mes, consecuencia de una operación de “inteligencia” de Gendarmería de Chile, hizo público un memorando, de carácter “secreto”, pensado y redactado al interior de Punta Peuco, penal creado en el gobierno del democratacristiano Eduardo Frei hijo, tal vez, como favor a la cierta cercanía – en palabras del asesino Contreras – que tenia con algunos militares actualmente acusados y condenados por violación a los Derechos Humanos. Si bien estas cercanías pueden ser cuestionadas y desmentidas, la duda prevalece por cuestiones que transcienden una simple coincidencia. Se viene a la memoria el día y la forma en que Frei salvo a Pinochet.