
Si usted amable lector no está enterado, el Consejo Asesor de Inteligencia (CAI) que por momentos se llamó Consejo Nacional de Inteligencia (CNI) terminó por recibir la bendición del presidente. Él mismo en un rapto de inspiración poética, mientras recordaba a su amigo Nicanor Parra, zanjó el entuerto y anunció: “El recién nacido se va a llamar CAI y yo por ser el papá, así lo ordeno”. Nada de consultar a nadie. No faltará el chusco, que orondo argumentará que habría sido mejor ponerle CAÍN.
Pocos medios han informado sobre la reunión Trump-Putin en Finlandia. El centro de los medios ha sido la reacción de demócratas y republicanos acusando al estadounidense de traición, estupidez, comportamiento vergonzoso… 
La historia de Chile da cuenta que, a mediados del siglo XIX, se desencadenó aquí la llamada “Cuestión del Sacristán”.
La riqueza acumulada por el uno por ciento está siendo blindada por una alianza entre las redes del narcotráfico y sectores del aparato estatal, que sirven a los intereses de las grandes multinacionales pero se han conformado, a la vez, como un importante factor de poder. Esta alianza opera despejando territorios para los emprendimientos minero-energéticos, de los que se beneficia creando amplios espacios bajo su control que utiliza para lubricar sus negocios ilegales.
De visita en Estados Unidos y en soberbias y desusadas declaraciones a la prensa, luego de sostener un encuentro con el Vice-presidente Mike Pence; la oposición venezolana y legisladores de origen cubano, Duque declaró que se retirara de UNASUR, porque este según él, fue creado para beneficio de Venezuela; no reconocerá al gobierno de Nicolás Maduro, legítimamente elegido por su pueblo, y por supuesto no lo invitará a su acto de investidura presidencial; tampoco invitará al Gobierno cubano.
¿Y quiénes se benefician con la nueva ley de explotación de la juventud? Obvio. Los empresarios que están representados en el Gobierno de la ultraderecha neoliberal. Cuyo líder Sebastián Piñera, cuando era dueño de Chilevisión, para pagar menos impuestos al Estado y así ahorrar unos pesos más, “obligó” a Jaime de Aguirre, empleado suyo en el 2009, a que el bono de desempeño que le dio se lo boleteara (tres boletas truchas por $15 millones cada una) a Soquimich de Julio Ponce Lerou, el intocable magnate financista del PPD. Hechos que caen en el olvido, debido al frenesí mediático programado.
En julio de 1979, después de 40 años de una dictadura oprobiosa, el pueblo nicaragüense terminaba con la dinastía de la familia Somoza. Una mayoría ciudadanía abrumadora, encabezada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), se rebelaba contra la expoliación económica, la represión política, la muerte y la tortura. La revolución popular sandinista no sólo abría un camino de esperanza para Nicaragua, sino se convertía en una referente de lucha para América Latina, región aplastada por dictaduras militares oprobiosas.
Entre el 10 y el 13 de julio de 2018 se ha celebrado en Belo Horizonte, Brasil, un congreso internacional organizado por la Sociedad de Teología y Ciencias de la Religión (SOTER) en torno al tema Religión, Ética y Política. Las exposiciones fueron de gran actualidad y de nivel superior. Voy referirme solamente a la discusión sobre el Eclipse de la Ética que me tocó introducir.