
Hipócritas, mentirosos, coludidos, plañideros, se acusan mutuamente de lo que juntos han hecho con esmero y buena letra durante más de veinte años. Acusaciones altisonantes, discursos encendidos, promesas y golpes en el pecho, cada uno a su turno intentó justificar más que su discurso, su sueldo.








