
Con este mismo título (pero escrito en latín) Jorge Marshall escribe una columna como decano de la Facultad de Economía y Negocios de la UNAB. En ella plantea la preocupación de una gran mayoría de los chilenos por como continuar la bonanza económica basada en el precio del cobre. Muchos recuerdan que él fue Subsecretario y Ministro de Economía en el gobierno de Aylwin y formuló la famosa frase:“la mejor política industrial es NO tener política industrial”, norma que se siguió al pie de la letra en todos los gobiernos de la Concertación y de la Alianza. Jorge Marshall ahora plantea tres desafíos: Primero, invertir en nuevas capacidades productivas; segundo ,la profesionalización y modernización del Estado y tercero ,reafirmar que la estrategia de largo plazo se asienta en pilares sociales sólidos….

En varias ocasiones he enfatizado la gran importancia y urgencia de recuperar categorías analíticas olvidadas en el estudio de la realidad económica y política -como clases sociales, poder de clase, alianzas y conflictos de clase, entre otros- que son imprescindibles para entender las crisis financieras y económicas hoy existentes en Europa, en la Eurozona y en España. Ni que decir tiene que las clases sociales han ido variando desde que los grandes fundadores del análisis sociológico (desde Marx a Weber) las definieron y analizaron por primera vez (para un excelente análisis de estructura de clases, ver la obra de Marina Subirats Barcelona: de la necesidad a la libertad. Las clases sociales en los albores del siglo XXI. 2012). La validez de estas categorías continúa su gran potencia.



Si salimos del terreno minado de las promesas electorales oportunistas del bacheletismo, las declaraciones de guerra entre la concertación y el oficialismo se enmarcan en el ritual político de toda campaña tradicional, esto es: un máximo de rivalidad y un mínimo de divergencias políticas de fondo.


