
Ayer fue con las manos arriba como nos engañaron con la Reforma Educacional. Hoy sentaditos, todos de acuerdo para garantizar los intereses del gran capital.
Archivo periodístico 2005–2019

Ayer fue con las manos arriba como nos engañaron con la Reforma Educacional. Hoy sentaditos, todos de acuerdo para garantizar los intereses del gran capital.
La crisis generada por los asesinatos de jóvenes y la escalada bélica en Gaza generan dos preguntas esenciales para la política palestina: ¿Aguantará el Gobierno de unidad tanta presión? ¿Quedará tocada la figura del presidente Mahmud Abbas? El acuerdo entre las facciones palestinas del 23 de abril, que el 2 de junio cuajó en un Gabinete de tecnócratas que trata de llevar las riendas de Cisjordania y Gaza, ya se encontraba en una situación inestable antes del estallido de la violencia, arrastrando la complejidad de poner a trabajar juntos a quienes han estado mortalmente enfrentados en los siete últimos años y que afrontan retos de enorme dificultad, como el fin de la división geográfica de los palestinos y la integración de las milicias armadas en las fuerzas de seguridad. En el entorno del primer ministro, Rami Hamdala, se reconoce, pese al optimismo obligado, que ya sin conflicto es una “tarea titánica” convocar las prometidas elecciones dentro de cinco meses e hilvanar dos realidades distintas tras las viejas enemistades.
Hoy estamos hablando del sueldo mínimo, pero a este tema subyace un problema de fondo sobre el que mucho se ha hablado en el último tiempo, la desigualdad.

El ministro de Educación ha observado algo muy relevante en cuanto a que las reformas educacionales finalmente serán imposibles sin una nueva Constitución. Lo propio han señalado algunos actores respecto del Administrador Provisional o interventor de las universidades, figura que podría vulnerar el derecho de propiedad consagrado por nuestra Carta Fundamental como un derecho que, incluso, se sobrepone a los otros. En este mismo sentido, hasta leemos y escuchamos observaciones de urbanistas y arquitectos lamentando que la legislación chilena, y otra vez, la Constitución, les garanticen a las empresas constructoras tan amplio campo de acción como para llegar a vulnerar las disposiciones y ordenanzas municipales.
Desde el siglo XIX hasta hoy el Ejército chileno ha participado veintitrés veces en masacres contra su propio pueblo. Gary Medel se salvó porque nació mucho después, pero si con esa misma pinta lo encuentra una patrulla durante los años de la dictadura de Pinochet, le habrían cortado su mohicano a machetazos y la pateadura que se habría llevado habría sido para hacerle algo más que un desgarro.

Durante la campaña electoral de 2013 la Concertación ampliada o Nueva Mayoría logró generar en su electorado la percepción de que una vez Bachelet elegida se implementarían cambios estructurales. Se decidió intervenir en el sistema impositivo, educación, leyes laborales, modo de escrutinio y en la Constitución. Una vez en el poder, en el marco de las reglas del juego político que determina el binominal, pero con la capacidad de decisión del ejecutivo y buena parte del legislativo entre sus manos, la obstrucción a tales ajustes o reformas de los enemigos de los cambios —que nada tienen de estructurales— era previsible.
La atención mundial al creciente empuje de las fuerzas conducidas por el Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS) ha desplegado un enorme debate acerca de lo que debería hacerse, por todos los actores ajenos al ISIS, para contener lo que ampliamente se percibe como un movimiento muy peligroso. Sin embargo, en algún punto la expansión del ISIS alcanzará sus límites e Irak y la región más amplia se asentarán mediante un arreglo de facto y la fijación de fronteras. Podríamos pensar que este es el escenario de mediano plazo.
Es necesario considerar el programa socialista y los hechos. Sin ideal se es conservador, y sin realismo, transitorio. Hay escritores que evitan en el papel las dificultades militares, financieras, económicas, ideológicas, electorales, sociales que tiene el proyecto.
El Transantiago no es sólo un fracasado sistema de locomoción pública. Es la síntesis de lo que el modelo piensa y siente respecto de la gente común, y que expresa a cada hora del día. Es una expresión refinada de castigo a los pobres y una increíble forma de premio para los empresarios que hacen de su gestión torpe una agosto eterno.

El comandante en jefe del ejército, general Humberto Oviedo, rindió un homenaje, en nombre de su institución, al futbolista y seleccionado nacional Gary Medel, de brillante participación en el mundial de fútbol 2014. Las razones del homenaje las dio el mismo Oviedo: “Esta es una expresión de gratitud por la gesta deportiva. Una actitud de vencer la adversidad y ser capaz de decir: yo puedo más” (…) “Es un hombre que ha puesto disciplina en lo que hace y, por lo mismo, estamos seguros de que es un ejemplo para nuestros soldados”. Luego, le regaló a Medel un corvo, aquel arma que los militares usaron para desbarrigar chilenos y luego arrojarlos al mar. Gary Medel respondió que estaba emocionado por el homenaje y que se identificaba “con el soldado chileno por lo guerreros que son, por lo luchadores, nunca dicen que no, siempre pueden más y por eso el agradecimiento hacia ellos”.