Un
paso se dio en Chile. La meta es lograr que las Naciones Unidas declaren ilegal la pobreza el año 2018.
Archivo periodístico 2005–2019
Un
paso se dio en Chile. La meta es lograr que las Naciones Unidas declaren ilegal la pobreza el año 2018.
La Corte Suprema ¡y el Consejo de Defensa del Estado! van a ir a defender ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos las oprobiosas sentencias de los Consejos de Guerra, post-golpe; entre ellas ¡la que afectó al general Alberto Bachelet, padre de la actual presidente de la República!
La rebelión de los profesores deja al desnudo un par de realidades que por mucho que estén a la vista de todos, pocas veces se ve.

La caída del muro de Berlin y el colapso de la Unión Soviética convencieron a los círculos gobernantes de Occidente que el economicismo de la revolución conservadora de Thatcher y Reagan, el fundamentalismo de mercado según el multimillonario filántropo George Soros, era el único modelo de sociedad eficiente y viable. Y la política, al pasar a la cocina, perdió relevancia. La excepción fue la política exterior de EE.UU., que se embarcó en dos largas y costosas guerras, Irak y Afganistán, mientras la política exterior de la mayor parte del resto del mundo se comercializaba y desmilitarizaba.
Y me preocupa que no tengamos conciencia de ello.
Los Chicago Boys fueron cómplices de una dictadura para impedir el comunismo y entusiastas participaron en el diseño de esta sociedad. Lo siguen estando, porque no les importa nuestro futuro cuando se acaben los recursos naturales no renovables, ni en el impacto que significa que las fuentes de trabajo continúen disminuyendo aceleradamente, sea por la externalización de la manufactura al Asia o por la industria digital que cada vez reemplaza más al ser humano. Un estudio reciente de la Universidad de Oxford, sobre 702 ocupaciones analizadas por el Departamento del Trabajo de EE.UU., estima que la mitad de estas, está en alto riesgo de automatizarse en los próximos 10 a 20 años. Casi un millón de jóvenes en nuestro país no estudia ni trabaja y cada día el trabajo es más precario, informal y desechable, mientras los mayores de sesenta años aumentan y sus pensiones disminuyen.
En una serie de artículos que ha publicado Clarín desde septiembre de 2009, he explicado en qué consiste una Asamblea Constituyente y, especialmente, dónde y en quién reside el Poder Constituyente originario, esto último, dedicado con singular insistencia a los honorables congresistas que desean apropiarse de dicho poder.
Hoy, en Ginebra, recordamos y celebramos un nuevo cumpleaños del general Poblete, que nació el 18 de noviembre de 1918. A nombre del Comité Memoria y Justicia de Ginebra, nosotros amigos todos del general, queremos recordar en esta fecha a este general que fuera víctima -como nosotros- de los felones de las Fuerzas Armadas de Chile, y que compartió las mismas tribulaciones que sus compañeros de armas (el general Bachelet y tantos otros) a manos de sus verdugos. La dictadura y sus cómplices los maltrataron, tal como fue el caso con miles de otros compatriotas. Ambos generales unieron sus destinos no solo intelectualmente sino en la persecución y el odio del que fueron víctimas y no solo porque históricamente ambos generales fueron del mismo temple y fieles demócratas, de la misma institución, sino porque acompañaron al presidente constitucional de Chile hasta el final.
Recién se ha cumplido un cuarto de siglo del fenómeno “La Caída del Muro” y habrá más tiempo para seguir analizando lo que pasó y el porqué pasó.
Una de las particularidades del trabajo del filósofo americano J. Rawls fue haber recuperado y defendido con buenos argumentos la tesis de que “ la justicia es la virtud principal de las instituciones sociales” . Lo hizo en un momento en que el valor justicia como tal, estaba en una situación complicada en el mundo público e intelectual.

El día que partió Transantiago “El Clarin Digital “publicó mi artículo titulado “Transantiago: el Titanic ha zarpado”. Al Titanic le entra agua por todos lados y se persevera en él. Un error que le ha costado miles de millones de dólares al Estado, las peores incomodidades a los usuarios y respecto del cual se insiste con contumacia anunciando “nuevos recursos”. Es sugerente, por decir lo menos.