
ES RAZONABLE QUE después de ataques como el 11 de setiembre en Estados Unidos o en el más reciente de Paris, los gobiernos lancen algún tipo de represalia. Más allá de la mala puntería que caracteriza a la alta tecnología, estas reacciones son justificables. Sin embargo, apenas consideramos un contexto más amplio del problema aparecen las razones, no las justificaciones.
Guillermo Teillier y Daniel Núñez apoyaron el reajuste mezquino del 4.1 por ciento que el gobierno entregó al sector público. En tanto, Karol Cariola, Camila Vallejo y Hugo Gutiérrez se negaron a hacerlo. Lautaro Carmona se ausentó de la sala.


Este martes nos hemos enterado que renunció nuestro “primer agente” ante La Haya, Sr. Bulnes.
¿Ganó la derecha o perdió el peronismo? ¿Quién pierde más con el triunfo de Mauricio Macri? Siempre que se fractura la unidad del pueblo, la derecha gana el gobierno.
Caída la moneda del balotaje, el neoliberal Mauricio Macri cosechó cerca de 13 millones de votos, y el peronista Daniel Scioli poco más de 12 millones. Una diferencia que quizás, con un candidato más idóneo, hubiera inclinado en sentido inverso el fiel de la balanza electoral. Pero los grandes líderes se hacen desde el llano, y en el ejercicio de gobierno. Debilidad de Macri, quien sólo ha conocido las mieles del privilegio y el poder.
La prensa internacional abunda en referencias al poderío económico del Estado Islámico. Se dice que sus finanzas están muy bien alimentadas porque desde hace un par de años controla instalaciones petroleras en el norte de Siria (campos de Al-Furat y Deir Al-Sur). Además, desde hace un año su dominio del norte de Irak incluye yacimientos, pozos y hasta refinerías, en especial en la zona de Mosul, Erbil y Kirkut. Por esa razón se afirma que el Estado Islámico es el grupo terrorista más rico y bien financiado del mundo. Y como ya sabemos, cuando una idea se repite sin cesar en los medios tiende a convertirse en verdad absoluta.