Los medios mediáticos mercuriales capitalistas de (in)comunicación globalizados, después del fracaso rotundo de “las primarias municipales” y pensando en lo que será la abstención de la ciudadanía en las elecciones municipales, parlamentarias y presidencial, los testaferros de la oligarquía empresarial farisea sofofa, la corrupta clase politicastra, machacan; “hay que volver a la obligación de votar”: mano dura con la abstención, multas y cárcel para el que no vote. Habráse visto tamaña desfachatez, descaro, e insolencia de los corruptos frente al peligro que la digna resistencia civil ciudadana les prive del chollo heredado de la dictadura cívico-militar de marras.

Si al duopolio que se reparte el poder le interesara la gente tan como dice, los resultados de las elecciones primarias deberían haber encendido las alarmas propias del toque de rebato.
En Estados Unidos existe una seria posibilidad de que el millonario racista Donald Trump sea elegido presidente. O sea, podría llegar a gobernar la muy inestable economía de ese país una alianza neofascista de masas entre un grupo minoritario de capitalistas aventureros y lo más primitivo del electorado formado por hordas de xenófobos antilatinos y antimusulmanes, con una ignorancia a toda prueba de las enseñanzas de la historia. En el campo internacional, las reacciones y acciones de ese grupo estarían determinadas por la consigna
Este es un periodo de salidas, las exit. Las medidas políticas para integrar, impulsadas durante mucho tiempo, ceden paso a las propuestas de separación. Puede aproximarse este proceso a partir de las contradicciones que provocan las fuerzas económicas globales, que repercuten en aquellas que definen a los renovados nacionalismos.


¿Por qué se menciona sólo al duopolio? Porque los partidos que lo integran tienen a sus peones alcaldes en la mayoría de las comunas rurales o pequeñas del país, donde se cuecen habas… a calderadas.