Muy respetable, como todas las lágrimas derramadas por las víctimas de la dictadura y sus familiares a través de los años. Sin embargo, lo que falta es su coherencia política para reparar de manera justa y adecuada a las víctimas de prisión política y tortura que fallecen día a día, en su gran mayoría, bajo condiciones sociales misérrimas —una obligación que tiene como Jefa de Estado en virtud de las convenciones internacionales de DD.HH. suscritas por Chile, las cuales ha ignorado.
No hay duda: el Partidode los Trabajadores (PT), hasta hace pocos años considerado el mayor partido de izquierdas de América Latina, sufrió el domingo 2 de octubre, en las elecciones llevadas a cabo en 5 mil 568 municipios brasileños, la más fragorosa derrota de su existencia.
La esencia de la sociedad capitalista radica en la existencia contrapuesta de compradores y vendedores de fuerza o capacidad de trabajo, sujetos sociales que funcionan inseparablemente unidos, acoplados como lo están el sádico y el masoquista o el autoritario y el sumiso. La fuerza o capacidad de trabajo es la mercancía que intermedian entre ambos pues uno tiene capacidad de comprar en tanto el otro tiene solamente necesidad de vender. No son sujetos iguales, en consecuencia, por lo que no se les puede equiparar y, menos aún, asimilar; son esencialmente diferentes. Porque en tanto el uno detenta riqueza con la que puede adquirir la mercancía que se le ofrece, su contraparte posee únicamente fuerza corporal, energía corporal, sabiduría, experticia, cualidades que está obligado a vender para sobrevivir.
Esta es una cuestión quela gente de izquierda y centroizquierda ha estado preguntándose por algún tiempo ya. De modos diferentes, la pregunta se hace en América Latina, en buena parte de Europa, en los países árabes e islámicos, en África austral y en el noreste asiático. La pregunta es de lo más dramática porque, en muchos de estos países, esto sigue a un periodo donde hubo virajes significativos hacia la izquierda.
Chile fue el primer país del mundo en aplicar el sistema de capitalización individual y es en la actualidad el único que aún la mantiene en exclusividad. Tuvieron que pasar más de 35 años para ver que el modelo de AFP fue una más de las grandes estafas instaladas por los Chicago Boys al fragor de la dictadura. Así como las privatizaciones y el desguace del aparato público, la entrega de una porción de los salarios de los trabajadores a operadores privados corresponde a una faceta más del modelo de mercado.

En política de izquierda cabe hacer siempre el esfuerzo de poner los acontecimientos en perspectiva. Tanto en Chile como en Occidente asistimos desde hace un par de décadas a la agonía de las socialdemocracias pese al cambio esperanzador que representó el triunfo de Jeremy Corbyn en la dirección del Partido Laborista británico.
Pasada la resaca electoral, circulan muchas evaluaciones, análisis y comentarios. Cada cual tiene todo el derecho de, a partir de su posición de clase o interés ideológico, sacar conclusiones, según los objetivos que defiende.