Bajo el título Las firmas tecnológicas más grandes del mundo ya no son sólo americanas, un artículo del New York Times del 17 de agosto de este año informa: “El club mundial de las firmas tecnológicas de 400.000 millones de dólares o más – durante mucho tiempo integrado exclusivamente por firmas americanas como Apple, Google, Facebook, Microsoft y Amazon- necesita dar lugar a dos miembros chinos”. La nota refiere a los multimillonarios ingresos obtenidos por Tencent, propietaria de WeChat, la aplicación de mensajería más usada en China, y a Alibaba, la firma de comercio electrónico más poderosa del gigante comunista. Ambas empresas se aproximan a los valores de mercado de Amazon y Facebook (470.000 millones de dólares y 490.000 millones de dólares, respectivamente), todas ellas significativamente detrás de Apple (supera los 800.000 millones de dólares).
Parecía todo redondo: los gobiernos “populistas” serian un breve paréntesis breve en el continente, a contramano de las corrientes globales. En la derecha y en la ultra izquierda, el análisis estaba listo: “fin de ciclo” de los gobiernos antineoliberales.
Cuenta la mitología griega que Narciso era un joven tan guapo como engreído y vanidoso. Por eso, Némesis, la diosa de la venganza, le castigó, haciendo que se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. Encandilado por su propio rostro, Narciso quedó absorto, a tal punto que se arrojó a las aguas en las que se reflejaba.
A mediados de julio, desde el comando del candidato presidencial de la coalición Chile Vamos, Sebastián Piñera, emergió una controversial propuesta acerca de la creación de un Museo de la Democracia. La iniciativa ha generado un intenso debate entre diversos sectores sociales y políticos, enmarcados en los todavía vigentes, debates de la sociedad chilena sobre su pasado reciente.
La expresión “pato cojo” se usa en para designar la última etapa de un gobernante que está en el periodo de salida, tiene su origen en los mercados financieros británicos del siglo XVIII, y de allí pasó a la política. Según The Dictionary of American Slang, “Pato cojo” es la expresión coloquial (slang) de alguien que no paga sus deudas.
El endeudamiento no es sólo un efecto de un contrato financiero. Involucra la vida social y sus proyecciones, condiciona nuestros actos y limita el alcance de la política. Nos condiciona a los intereses del gran capital y no diferencia entre trabajadores y productores, empleados y cesantes, estudiantes y jubilados, ni niveles de ingresos. La única dualidad se da entre el acreedor, que es el dueño del capital, y el deudor, sometido a pagar la deuda con la venta de su trabajo.
En el 2014, salió Obama con sus once ovejas a dar una conferencia de prensa con carácter de urgente, fue por allá de principios de verano; habló de una crisis de niños migrantes que viajaban solos hacia Estados Unidos en busca de sus padres o huyendo de la violencia en sus países de origen. Por supuesto, no se habló de la violencia institucionalizada, se refirió a las maras, como clicas criminales. La “crisis” como él le llamó, tiene más de 20 años, y ha tenido carácter de urgente desde entonces.
John Pilger es un reconocido reportero y documentalista australiano, que, entre otros muchos reconocimientos, recibió en dos ocasiones el premio Periodista del Año inglés y, en otras dos más, el UN Media Peace Prize. Entrevistado recientemente por Telesur dijo:
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