Los tratados internacionales reconocen el derecho a la revisión de los procesos judiciales, especialmente cuando son tramitados por tribunales unipersonales en materias que por su fuero, naturaleza o cuantía, se valoran como relevantes. Este derecho se hace efectivo por medio de diversos mecanismos entre los que se destaca la segunda instancia. Esta fase, implica que un tribunal superior, normalmente colegiado, vuelva a analizar y decidir sobre los hechos y el derecho que se discute en un juicio.
Estados Unidos es un país con una diversidad de culturas, impresionante. En la parada de un semáforo, esperando cruzar la avenida, puede haber cincuenta personas y todas son de distinto país y todas tienen una historia, un pasado, una raíz. La cantidad de religiones y pensamiento político es también así de variada. En una reunión social, en un restaurante, en un simple supermercado o en el parque se puede encontrar una variedad de culturas e idiomas que es imposible identificar.
En materias de escándalos políticos parecía que en América del Sur el patrimonio lo disputaban Brasil y Argentina, ello según los principales medios de información que hay en el subcontinente, aunque, claro, ya lo sabemos, todos pertenecen a la misma cofradía internacional de la hermandad de la derecha, pero de la rancia, la cipaya del FMI, del Banco Mundial y de los EEUU.
Desde Chile realmente parece que Catalunya se ha vuelto loca. A simple vista sí, nos hemos vuelto locos. Nos hemos vuelto locos si compramos el relato del Embajador de España en Chile y los grandes medios de comunicación chilenos, quiénes plantean que el conflicto catalán tiene un carácter identitario, ser o no ser español, o bien es un conflicto de carácter insolidario, Catalunya es una región con mayores recursos y no quiere compartirlos con el resto del Estado, especialmente con las regiones más pobres. Sin embargo, el conflicto catalán plantea algunos interrogantes que no responden bien a esta lógica interesada y simplista.
La inobjetable victoria del macrismo a nivel nacional plantea un enorme desafío para el conjunto de fuerzas que bregan por un país justo, democrático y soberano. Hoy, debido al lento pero irresistible –irresistible por ahora, como una vez dijera Hugo Chávez- ascenso de la derecha la Argentina se ha convertido en un país más injusto, menos democrático y más dependiente.
Aunque el Papa nos visita el próximo año ya se habla de eso. Al mismo tiempo, hace algunas semanas, Karadima fue internado en una clínica por haber sufrido un infarto.