
Las elecciones presidenciales de 2016 fueron un gran revés para los movimientos progresistas en Estados Unidos. Pero la campaña del senador independiente por Vermont, Bernie Sanders, en las primarias internas del Partido Demócrata, deja un legado importante para esas organizaciones que conviene revisar con más cuidado.
Ante nuestros ojos podemos observar cómo los Estados-nación se van deslizando hacia instituciones controladas por grupos paramilitares, mafias policiales y narcotraficantes. Lo que antes parecía una excepción, acotada a situaciones casi extremas, ahora se está convirtiendo en norma, a medida que el Estado ya no es aquella institución capaz de controlar territorios y asegurar el monopolio de la violencia legítima, como sostuvo Max Weber.
Rusia 



Brasil estaba todavía bajo el impacto de la vejatoria temporada de escasas 72 horas del presidente Jair Bolsonaro en Washington cuando hubo una nueva turbulencia: dueño de un muy sonoro currículo de corrupción, el ex presidente Michel Temer fue detenido junto a un grupo que incluía a su brazo derecho, el ex ministro Wellington Moreira Franco, y al que es considerado su testaferro, João Baptista Lima.