¿Puede el Estado de Chile dejar en la impunidad el hecho evidente de que el presidente Salvador Allende fue, de una manera u otra, asesinado?. Lo está haciendo, hay que impedirlo.
Archivo periodístico 2005–2019
¿Puede el Estado de Chile dejar en la impunidad el hecho evidente de que el presidente Salvador Allende fue, de una manera u otra, asesinado?. Lo está haciendo, hay que impedirlo.
Siempre ha existido una relación entre el mundo sindical/social/estudiantil y los partidos políticos….
“Nos fuimos perdiendo en el tumulto, se nos fue pegando la avaricia y con ella también la injusticia” (Schwenke y Nilo).
En otra manifestación de la crisis terminal de la Concertación, un grupo transversal de militantes hace público un documento destinado a reivindicar la tarea ejecutada por esta alianza política, así como en el anhelo de recuperar la mayoría ciudadana que le permitió a este conglomerado gobernar por cuatro períodos presidenciales.
Ha sucedido algo que nadie esperaba, pero que –por algún raro olfato-, se presentía: la reciente destitución del presidente Fernando Lugo de la hermana República del Paraguay flotaba en el ambiente y es un signo altamente preocupante para todos nosotros, los pueblos y gobiernos de Nuestra América.
Monitoreado y alentado desde hace tres años por la embajada de Estados Unidos en Asunción, el golpe de Estado contra Fernando Lugo en Paraguay, tras un tragicómico simulacro de juicio político sumarísimo, revela que la oligarquía y el imperialismo jamás cesan de conspirar y actuar. La réplica paraguaya del modelo hondureño
de sustitución de presidentes legítimos responde a los intereses geopolíticos de la Casa Blanca y el capital trasnacional. En particular, en el caso de Lugo, a los intereses del gran capital ligado a los agronegocios extractivistas. Verbigracia, Monsanto, Syngenta y Cargill, trasnacionales vinculadas al Grupo Zucolillo, cuyo principal accionista, Aldo Zucolillo, es director propietario del diario ABC Color y dirigente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
La conspiración contra el presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, comenzó el mismo día en que éste triunfó en las elecciones presidenciales, pues sólo pudo asumir su cargo gracias a la movilización popular. Sin partido propio, sin una bancada parlamentaria relativamente importante que lo respaldase, con una base de apoyo vasta en el campesinado, pero dispersa y desorganizada, obligado a enfrentar la oposición de la jerarquía de su propia Iglesia, dependió siempre de su frágil alianza con el partido del vicepresidente Federico Franco, el Liberal Radical, el cual es sumamente conservador y representa a un sector de los terratenientes.
Pasó a la etapa de ejecución la violencia constitucional de los que ejercen la explotación económica. Esta vez en Paraguay.
Salvador Allende representa toda una época en la historia política de Chile. Su liderazgo indiscutible de la izquierda chilena desde la década del 50, se agigantó con la victoria presidencial de 1970. Sin perder nada de su trayectoria, Allende Presidente, fue un real estadista.
Hace algunos días el presidente chileno Sebastián Piñera estuvo en México, invitado por su par mexicano a la reunión del Grupo de los 20.
Su visita coincidió también con la de la dirigente estudiantil de su país Camila Vallejo, invitada por los estudiantes universitarios de México.