En el día de ayer se ratificó en Brasilia el ingreso de Venezuela al Mercosur. De este modo el bloque comercial sudamericano se refuerza tanto cuantitativa como cualitativamente. Lo primero, porque agrega a un nuevo socio con un producto bruto estimado -por el World Economic Outlook del FMI en paridad de poder adquisitivo- en 397.000 millones de dólares. Es decir, se agrega una economía de un tamaño ligeramente superior a la de Suecia. El Mercosur agrandado cuenta ahora con un producto interno bruto total de 3.635.000 millones de dólares, lo que lo convierte en la quinta economía del mundo, sólo superado por Estados Unidos, China, India y Japón, y claramente por encima de la locomotora europea, Alemania.
Nada más funesto que convertir la política en un juego del dudo o del póker: cuando cualquier ciudadano no confía en la palabra de los políticos, no sólo la democracia se desvirtúa, sino que también los mal llamados “servidores públicos” actuales se transforman en payasos – se golpean, falsamente, para hacer reír a los niños aún sabiendo que sus armas son de utilería –. Creo que sería bueno dejarse de payasadas y decir las cosas por su nombre.
El Ejecutivo anunció la adopción de 10 medidas que buscan poner freno a las situaciones de abuso sexual de menores en nuestro país. Como ya es habitual en el anuncio de medidas de emergencia, el grueso de éstas tiene una naturaleza represiva (aumento de penas, registro de pedófilos, brazalete electrónico, entre otras). Este tipo de medidas son las que generan mayor consenso político y social y, por lo tanto, su adopción a nivel legislativo no reviste en principio mayor complejidad. El problema es que no existe evidencia de que, en la práctica, tengan un efecto preventivo.
La actitud de la derrotada Concertación ante la negativa de la ex-presidenta Bachelet para pronunciarse sobre su futuro respecto a Chile, es muy parecida a las películas sobre las apariciones de la Virgen de Fátima y Lourdes, que muchos hemos visto en el viejo TV blanco-negro.
El “peso de la noche” portaliano, una frase genial del ministro Diego Portales para caracterizar a nuestra plutocracia, aún, en 2012, sigue tan vigente como lo era en el siglo XIX.
Hemos asistido a una grotesca escena surrealista: el presidente Piñera, uno de los hombres más ricos de la región, ha anunciado a todos los chilenos que la pobreza entre nosotros ha disminuido, mientras uno de sus ministros nos aclara que esto “no es casualidad” sino que se lo debemos a las políticas públicas implementadas por su gobierno. Como todas las buenas noticias, se trata una verdad a medias, pues si bien los indigentes han disminuido, la pobreza considerada en su totalidad tiende a aumentar. El país sigue estancado en una desigualdad que vivimos cotidianamente.
Los cambios que necesita Chile inevitablemente se concretarán… y ya se iniciaron.
El principal mercado capitalista mundial –la Eurozona– está hecho trizas. La economía estadunidense no se recupera, los países asiáticos (China, India, Japón) también tienen grandes dificultades, así como los llamados
La muerte de Oswaldo Payá, fundador del Movimiento Cristiano de Liberación de Cuba, ha dado origen a muchas versiones, todas ellas buscaban responsabilizar al gobierno cubano.El intento fracasó en menos de 24 horas.
Como en el famoso cuento infantil, a la pregunta “¿quién es la más bonita del mundo? siempre responde lo que quiere el interrogador. La Encuesta CASEN cumple una función similar: sirve para mostrar que el rostro monstruoso de la extrema miseria y la pobreza disminuye año tras año gracias a las políticas de los gobiernos, antes la concertación y hoy la coalición por el cambio.