Los medios de comunicación y la opinión pública en general difunden y se conmueven ante el asesinato del suboficial Daniel Silva y, por su parte, el gobierno lanza una nueva ley liberticida – lleva el nombre del ex ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter – que, so pretexto de aumentar las penas a los encapuchados, persigue eliminar la libertad mínima, como es la de manifestarse reivindicando sus derechos ante la autoridad.
Si hubiesen encontrado asesinada de un tiro a Luli, la consternación habría recorrido Chile como un fantasma, y acongojadas autoridades habrían manifestado su pesar y las televisoras habrían transmitido en vivo y en directo las alternativas del funeral y presurosos policías habrían dado inicio a una profunda investigación para esclarecer los hechos.


Las organizaciones de Derechos Humanos y la ciudadanía tenemos que estar alerta hacia una operación que podría concluir, en indultar a los pocos genocidas y terroristas de Estados que están presos en el hoteles lujosos con quinchos, canchas de tenis y visitas sin horarios restringidos en (Punta Peuco y Penal Cordillera) o que se encuentran libres y procesados por crímenes durante la dictadura (militar-civil) que encabezó Pinochet.
¿Podemos los seres humanos, actuar éticamente sólo en algunas circunstancias de nuestra existencia? Si revisamos la etimología de la palabra ética o ético, no nos queda más que reconocer que la respuesta a esta pregunta es un rotundo no.
Reconozco que hemos sido sorprendidos con el inesperado apoyo público que hoy, domingo 4 de agosto del 2013, el prominente dirigente del Partido Progresista y miembro destacado de la Comisión Programática Carlos Ominami da a un Candidato de la Concertación, que compite por su reelección a Senador por Santiago Poniente. Precisamente la circunscripción donde nuestro pacto POR UN NUEVO CHILE, a instancias de nuestro candidato presidencial instaló hace dos meses la candidatura de Esteban Silva Cuadra Presidente del Comité Ejecutivo del Socialismo Allendista.


