Además de mantener vigentes la Constitución de 1980 y el modelo económico impuesto por la Dictadura Militar, los seis gobiernos que han seguido al de Pinochet han mantenido un sistema electoral que ha consolidado la existencia de un duopolio político en el Parlamento que en la práctica torpedea el avance democrático, dado que una de las grandes trampas de la institucionalidad heredada consiste en la exigencia de quórums altísimos para cualquier modificación real de nuestra institucionalidad autoritaria y excluyente. Si ahora es posible visualizar algún cambio en nuestro régimen binominal se debe, más bien, al descalabro de la derecha en los últimos comicios, lo que operó en favor de la Nueva Mayoría como de algunos pocos independientes que lograron algunos cupos en nuestra Cámara de Diputados. De todas maneras, la reforma planteada por el Gobierno en tal sentido necesita del voto de todos sus parlamentarios y de unos cuantos más de la Oposición, objetivo bien difícil de lograr cuando unos y otros asumen que su reciente elección, y la posibilidad de ser reelegidos, tiene sustento en esta fórmula electoral de elegir sólo dos representantes por distrito y circunscripción. Al mismo tiempo, se sabe que la Ley vigente establece una división electoral tan absurda y asimétrica que le da la misma representación en el Congreso, por ejemplo, a los 90 mil votantes de la Undécima Región como al esos dos millones 600 mil ciudadanos de la Región Metropolitana Oriente.
Los cortesanos estadounidenses decidieron no tomar el caso de la Argentina y convalidar el fallo neoyorkino de primera y segunda instancia, por lo que se debe cancelar unos “1500 millones de dólares”, según informó en cadena nacional la Presidenta Cristina Fernández[1]. Según la Presidente, esta decisión puede estimular otras demandas por 15.000 millones de dólares, sin perjuicio de otras acciones que ejecuten quienes ingresaron a los canjes de deuda desde el 2005 y sucesivas reaperturas.
La presidenta Bachelet ha firmado el proyecto que crea una AFP Estatal, la que funcionará como sociedad anónima. La idea del proyecto, según indicó, es hacer más competitivo el mercado de las asociaciones de fondos de pensiones. Tras la firma, la presidenta agregó que la AFP Estatal “no es una solución al problema de fondo, pero es un avance relevante”. Eso sí, no detalló cuál es el problema de fondo, pero se subentiende que está pensando en las bajas pensiones que reciben los actuales pensionados y las que recibirán a futuro las personas que aún no jubilan. El proyecto no soluciona el problema fondo porque dicho problema no se resuelve con la creación de una AFP Estatal, sino que se resuelve acabando con el sistema de AFPs, el fraude más grande en la historia de Chile acometido contra los trabajadores.

Comenzó el mundial de fútbol en Brasil y junto a lo deportivo y las pasiones nacionales en movimiento, emerge el negocio en el popular deporte.
El título hace alusión, en forma análoga, a una pregunta del padre Alberto Hurtado “¿Es Chile un país católico?” Para empezar, hay que diferenciar entre la democracia formal y la sustantiva. Este primer artículo me limitaré sólo a la formal, dejando para otra ocasión lo relativo a aspectos económico-sociales y a democracia directa.

Hasta el día en que se concretó la alianza entre el Partido Comunista y la Concertación, para dar forma a la llamada Nueva Mayoría el año 2013, nadie pensaba que el PC abandonaría el camino de reconstrucción de una Izquierda capaz de ser alternativa real al neoliberalismo. Desde el mismo día del golpe militar en contra de Salvador Allende, el PC fue fundamental en la rearticulación de la Izquierda. Lo fue en los ochenta, durante la resistencia contra la dictadura, a través de la Política de Rebelión Popular de Masas, y luego durante los noventa encabezando instancias que dieron la lucha política participando en elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales. Aportaba infraestructura, contactos dentro y fuera del país, y una militancia disciplinada, a pesar de las discrepancias internas que se comenzaron a manifestar públicamente a fines de los años ochenta.

La corrupción que corroe la organización de la Copa Mundial de Fútbol, que se inaugura hoy en Sao Paulo, Brasil, no ha sorprendido a muchos. Lo que ha creado incertidumbre y preocupación en los círculos financieros es la falta de capacidad política de los gobernantes de ese país para contener el descontento popular. Los gastos sin control en obras suntuosas han provocado un rechazo generalizado por parte de la población.