La falacia de la recon ciliación: Augusto José Ramón Pinochet terminó su vida mediocre y cobarde, de puro viejo. Dudo que la mayoría de los chilenos haya gozado, en su decrepitud, de tantos cuidados y atenciones. Como era de esperar, aún en la muerte el tirano siguió provocando el quiebre entre los chilenos. En las inmerecidas exequias, que sólo podrían darse a un hombro probo y honesto, con todo desparpajo su nieto del mismo nombre se dio el lujo de denostar a jueces de la República.
Cuando François Fillon ganó la primera ronda de las elecciones presidenciales primarias de la derecha el 20 de noviembre de 2016, con 44 por ciento del voto, el periódico francés Libération tituló su reportaje “Le miracle”. El milagro era que todas las encuestas, hasta el último minuto, habían predicho que llegaría en tercer lugar, de un campo de siete, con apenas poco más que 10 por ciento de la votación.
Tanto el mundo político como el empresarial llevan largo tiempo “jugando en el bosque”, confiados en que no hay allí licántropo alguno que haga peligrar sus escarceos económicos y abusos de poder. Y siendo sincero, nosotros, los de a pie, también llevamos muchos años jugando en el mismo bosque.
Sin duda gente de mi generación recordará ese clásico film argentino La cigarra no es un bicho dirigido por Daniel Tinayre con la actuación de Luis Sandrini. En la película en cuestión la “cigarra” era en verdad un hotel parejero que por un inesperado incidente termina con sus pasajeros en cuarentena, sin poder dejar el local. Pero lo que quiero decir esta vez no tiene nada que ver con hoteles de ese tipo, a no ser que algún propietario haya llamado a su establecimiento “Hotel La Democracia” (lo que sólo reafirmaría eso de que la democracia “sirve para un barrido y un fregado”).
En mi adolescencia había una serie de televisión, lógico que en blanco y negro, llamada El Fugitivo que, junto con Muchacha italiana viene a casarse, eran las telenovelas predilectas del público en general. El protagonista de la primera serie guardaba cierta similitud con el ex Presidente Piñera y también estaba acusado de un falso crimen; en cada uno de los capítulos el fugitivo, luego de ejecutar acciones muy nobles en beneficio de la comunidad, siempre lograba escapar de la justicia en los últimos minutos. Si lo hubieran pillado, la teleserie se hubiera terminado para desgracia de los patrocinadores y de los incautos televidentes.
Somos un país de emigrantes, sobre todo en esta época, en que más de un millón de chilenos vive hoy en el extranjero. Nuestra emigración económica, especialmente a la vecina Argentina, data desde hace un siglo, y la emigración política, desde los inicios de la dictadura de Pinochet.
En mayo de este año la empresa Energy Transfer Partners inició la construcción del oleoducto Dakota Access Pipeline que debe unir los campos petroleros de Bakken, en Dakota del Norte, con las refinerías de Illinois. El ducto, de casi 2.000 kilómetros de extensión, transportará medio millón de barriles diarios y su tendido tendrá un costo de USD 3.000 millones. Si bien los cuatro estados por donde debe pasar el ducto (Dakota del Norte, Dakota del Sur, Iowa e Illinois) habían aprobado las obras, aún faltaba la autorización del Cuerpo de Ingenieros del Ejército para el cruce de la tubería por debajo de los ríos Mississipi y Missouri.
Querido Fidel,
“Si el Estado no puede definir una política para sus propias universidades, es porque en Chile no existe un Estado”… “Hoy es la defensa de un modelo basado en una concepción totalmente distinta de universidad, un modelo de negocios en que la universidad es el ‘retailer’, el título profesional el ‘commodity’ y el estudiante el cliente”
Desde la puesta en marcha del Transantiago, por obra y gracia de los presidentes Ricardo Lagos Escobar y Michelle Bachelet, la vida de los capitalinos, salvo para los dirigentes de partidos políticos y miembros de los poderes del Estado (que no utilizan el transporte público) se tornó áspera y violenta. Buses mal diseñados, paraderos mal ubicados, alto valor del pasaje y una pésima frecuencia de los recorridos son la tortura diaria que sufren los pasajeros.