¿Hay alguna relación entre la UDI y cualquiera de los partidos que forman la Nueva Mayoría (NM)? Aunque mantengan ciertos emblemas, lemas y una retórica que se hunde en los albores del siglo pasado, los vínculos presentes son demasiado estrechos como para saber cuáles son las hebras que pertenecen a los diferentes tejidos. Todos, y aquí tal vez la única excepción fue el Partido Comunista (PC), hundieron sus raíces en aquel espacio difuso y artificialmente sobrevalorado que marcó el fin de la dictadura y el ingreso en un extraño e innombrable interregno. Y todos, y hoy cada uno de ellos, nos atrevemos a decir que sin excepción, comparten y también celebran la institucionalidad económica y su extensión política (el orden de los factores no altera el producto).
El propósito de Renato Garín no se limita al estudio del lobby y su necesaria regulación: la tesis central, según el mismo autor, es el estudio del comportamiento de la casta plutocrática y la relación entre los negocios y la política que, en gran parte, tiene como hilo conductor la intervención decisiva de los famosos lobistas – en nuestro país representados por Enrique Correa, Eugenio Tironi y otros importantes líderes del extinto MAPU que, en mis tiempos mozos, era un partido marxista para “gente bien”-.
El desenfreno por un inminente mundo sin fronteras, la algarabía por la constante jibarización de los estados-nacionales en nombre de la libertad de empresa y la cuasi religiosa certidumbre de que la sociedad mundial terminaría de cohesionarse como un único espacio económico, financiero y cultural integrado, acaban de derrumbarse ante el enmudecido estupor de las élites globalófilas del planeta.
El Estado, como dijo Max Weber, es una asociación que reivindica el monopolio del uso legítimo de la violencia. Recordaba esto, porque ya suman 15 los Mapuche asesinados, en “democracia”, aún así, hay quienes siguen negando la violencia del Estado.
Poco nos queda de humanidad, si es que en algún momento la tuvimos. Un planeta insalvable nos grita pidiendo auxilio, nos hacemos los desentendidos y nos acostamos panza arriba a dormir la mona, mientras todo a nuestro alrededor se va extinguiendo ante nuestra indiferencia de mediocres egocéntricos.
La
En una entrevista que se le hizo al senador Andrés Zaldívar, éste defiende la autonomía que deben tener los gobernantes y legisladores respecto de la opinión y demandas de las organizaciones sociales. Aceptando la necesidad de que los parlamentarios observen y escuchen al país, postula que estos resuelvan solamente conforme a sus convicciones.
El absurdo debate relativo a los criminales recluidos en Punta Peuco que se ha instalado en el país confunde y enmaraña dos cuestiones de perogrullo diferentes: una es la confesión, el arrepentimiento y el perdón en nombre de una divinidad y otra es la confesión cabal y arrepentida ante un tribunal de justicia para contribuir al esclarecimiento de los crímenes cometidos, lo que habida consideración del tribunal puede ameritar una atenuación de la pena aplicable al inculpado.
Allá por el año 1970, mi inolvidable profesor en la Universidad de Chile, Osvaldo Sunkel, con su trabajo “Marco histórico del proceso de desarrollo y subdesarrollo”, mostró varias de las causas históricas que dieron origen al proceso de subdesarrollo y al nivel de profunda dependencia en los países de nuestra región.
Un acto ecuménico. Así lo llaman. Es el acto que convocan religiosos católicos y evangélicos en el Penal de Punta Peuco fundados “…en la idea que los condenados por violaciones a los Derechos Humanos también tienen derecho a la libertad”