El reverendo Wright en un sermón pronunciado en el 2001 en la parroquia de la United Church of Christ de Chicago expresó la necesidad de una metanoia colectiva de la sociedad estadounidense “que transforme las guerras militares imperiales en guerras políticas internas contra el racismo y las injusticias de clase”, para lo que propuso una redistribución fundamental de la riqueza a través de la reasignación del presupuesto público.
A menos de un giro mayor de timón en la campaña, el Frente Amplio decepcionará. Éste adoptó como política programática la moderación para captar votos de las llamadas “clases medias”, sociológicamente definidas a partir de una esencia conservadora y ganada definitivamente a la versión de Carlos Peña, Lagos y Piñera de la modernidad capitalista y del ciudadano-consumidor soberano y feliz.
EL ACTUAL MODELO económico neoliberal, excluyente, concentrador de riqueza en un pequeño grupo de familias, que desnacionaliza países enteros en aras de convertir Centro y Sudamérica en una plataforma de comercio, exportaciones y servicios financieros depredando recursos y territorios sin compasión ninguna, no da cabida a las aspiraciones de millones de latinoamericanos, incluyendo por cierto a la juventud.
COMO SIEMPRE OCURRE, el tiempo se encarga de transformar en leyenda todo evento importante en el desarrollo histórico de una nación. De la leyenda al mito hay un par de pasos, y del mito a la fantasía anecdótica sólo un pequeño salto.
Ha llegado el momento en que los chilenos exijamos RESPETO. Ya no solo tenemos que aguantar la desigualdad, la corrupción, las injusticias y el desamparo, sino que tenemos que tragarnos diariamente una serie de ideas absurdas. No sé si el neoliberalismo, entre todas las barbaridades que ha creado en el mundo, también lleva consigo que los ministerios de Hacienda de todos los países tengan el poder omnímodo que tienen en Chile.
Para el que venga llegando y se encuentre con la guerra civil del Frente Amplio, hay que advertir que esto no es toda la izquierda. Quizás sea la más entretenida.
Basta con leer la prensa conservadora de estos días. La del jueves 17 de agosto era sintomática de la maniobra mediática. Ahí podemos ver cómo El Mercurio y La Segunda no han tenido ningún respeto por la ética periodística del equilibrio informativo con tal de orquestar una campaña en favor del modelo neoliberal. Éste, bien sabemos, favorece al gran empresariado y sus artífices y apologistas se encuentran tanto en Chile Vamos como en la Nueva Mayoría y la DC. El gran beneficiado es Piñera.
Las amenazas de Donald Trump, las “sanciones” del gobierno estadounidense, los bloqueos bancarios y financieros, los intentos de aislamiento diplomático, dejan en claro la incapacidad de la derecha venezolana de voltear el tablero y su total dependencia de la voluntad de Washington.