Este 5 de septiembre abandonó Chile, con destino a su patria, Haití, el ingeniero agrónomo de 77 años, Rosney Smarth (Rony), embajador haitiano en nuestro país y ex jefe de gobierno haitiano en 1995. Haití puso fin a su exitosa misión en Chile.
Archivo periodístico 2005–2019
Este 5 de septiembre abandonó Chile, con destino a su patria, Haití, el ingeniero agrónomo de 77 años, Rosney Smarth (Rony), embajador haitiano en nuestro país y ex jefe de gobierno haitiano en 1995. Haití puso fin a su exitosa misión en Chile.
Si Martí es considerado, “el más genial y el más universal de los políticos cubanos” (1), Fidel, su mejor discípulo, es el paradigma que estamos instados a estudiar y aplicar a diario.
En las páginas editoriales de El Mercurio, Lunes 4 de Septiembre, se incluye un notable artículo de dos investigadores de CEP (Centro de Estudios Públicos) titulado “Vacíos en la Centroderecha”.
Lamento decir que no me conmueve en lo más mínimo que acabe el programa DACA que beneficiaba a los “Soñadores”. Aunque de aquí en adelante puede transformarse en una ley que les permita la residencia permanente a estas personas, si en el Congreso se legista a su favor. O bien, también sean deportables como lo somos los parias.
Todas las encuestas que se difunden por los medios de comunicación le asignan a Sebastián Piñera una contundente ventaja electoral sobre sus competidores presidenciales. Aunque hay algunos que piensan que el candidato del Chile Vamos incluso podría imponerse ya en la primera vuelta con la mayoría absoluta, hasta el mismo Piñera prevé, sin embargo, que habría una segunda contienda electoral entre él y el candidato que le siga.
Hay diversas formas de explicar la escalada de tensión entre Corea del Norte y Estados Unidos, desde la diplomacia a la peluquería. No obstante, una de las menos socorridas es acudir a la historia del siglo XX y preguntarse qué cojones pinta Estados Unidos en la otra punta del Pacífico. En cuestiones de política, la geografía siempre suele ser parte del problema, cuando no es el problema mismo. Como en Chile, como en Perú, como en Grecia, como en Indonesia, como en El Salvador, como en casi cualquier lugar del mundo donde se les ocurra, el gran policía internacional siempre viene a meter las narices donde no se le ha perdido nada.
La Presidenta Bachelet declaró un día atrás que el “crecimiento debe ir de la mano con el cuidado del medioambiente”. Afirmó con convicción que el sello de su gobierno será el desarrollo sustentable.
Nunca en la historia de la patria había existido un candidato a la presidencia con pasado oscuro y delictual, acompañado justamente de un séquito parlamentario UDI/RN investigados, procesados y condenados por haber cometido diferentes delitos, todos ellos ligados al dinero que era repartido como caramelos por empresarios y grupos económicos, todos activos del círculo piñerista, abiertamente interesados en dictar cómo debe ser la democracia para Chile que ELLOS QUIEREN Y NECESITAN.

Este 3 de septiembre se cumplieron 93 años de la singular protesta de oficiales del Ejército en el Congreso, el denominado “ruido de sables” de 1924, con el cual presionaron a los legisladores a aprobar rápidamente una agenda social que contenía medidas tales como -o sorpresa- la jornada laboral de ocho horas, la supresión del trabajo infantil, la reglamentación del contrato colectivo, la ley de accidentes del trabajo y seguro obrero, legalización de los sindicatos, la ley de cooperativas y la creación de los tribunales de conciliación y arbitraje laboral.
Estamos en una época de indignaciones fingidas. Los diarios se sorprenden porque Neo-Nazis marchen por las calles de Charlottesville, Virginia, gritando “Sangre y territorio” y “Los judíos no nos reemplazaran”. Los republicanos estaban sorprendidos porque estos matones usaran gorras diciendo “Hagamos a América grande otra vez”. Los demócratas estaban indignados porque los republicanos no rechazan a Trump. Todo el mundo se felicita de lo mal que se sienten.