Cuando un gobierno termina su mandato, la prensa, los políticos, las organizaciones sindicales (allí donde existen) y las fuerzas vivas de la nación, suelen hacer un balance. Lionel Jospin, al final de los dos septenios de Mitterrand, exigió “un derecho de inventario”. Un forma de decir que no defendería el “legado” que, a su juicio, comportaba zonas oscuras, para no decir peor.
Opinión
Telescopio: la muchacha que fue a buscar documentos
Corría el año 1973, un tiempo lleno de tensiones pero también de esperanzas. Entre otras cosas que yo entonces hacía, trabajaba para el Instituto de Estudios Sociales de América Latina (INESAL), el think tank del Partido Socialista en esos años, ubicado a la entrada de Bustamante en Plaza Italia y dirigido por Ricardo Lagos Salinas, detenido-desaparecido durante la,dictadura. El INESAL también operaba como comisión de educación política del PS, área que estaba conjuntamente a cargo de Eduardo Charme, otro compañero asesinado, y de yo mismo. Debe haber sido a mediados de ese año cuando entró a nuestra oficina esa joven compañera, acompañada por Mario Felmer, otro dirigente estudiantil de esos tiempos.
Todos somos inmigrantes
Es hipócrita quién en algún momento, no se detiene en la calle a contemplar a los inmigrantes. Los hay de piel azabache o menos intensa. Cuando caminan, despliegan el embrujo de ese andar sugerente y cautivador, propio de esta América mestiza. A menudo se les ve acompañados de gente de nuestro pueblo y se augura una mezcla que va a ser enriquecedora, aunque no les guste a los puristas. Cuando se crítica al inmigrante y se le acusa de delinquir, practicar el ocio, que no aporta nada al país, constituye una falacia. Chile los ha acogido desde siempre, a veces con reticencia, debido a la presión de grupos custodios de la raza chilena. Quienes atacan al inmigrante, olvidan que con dolor abandona su país de origen, para dejar tras de sí, historias de vida. No tiene trabajo, pues vive la precariedad; huye de la guerra; de las limpiezas raciales, de la miseria y de las persecuciones políticas o religiosas. Duele abandonar el terruño y marchar a otro, donde a menudo se ignora el idioma, las costumbres y cual religión se profesa. Como nacer de nuevo. Infinidad de chilenos han emigrado y saben de estas penurias. Se es del lugar donde transcurre la niñez, se nace y se encuentra el hogar.
Las otras mujeres fantásticas
En el “eterno retorno” nos encontramos, de nuevo, en 1913 que, al igual que hoy, los senadores y diputados eran vitalicios. En el pasado se repartían los cargos, en el Club de la Unión, hoy, en la tenebrosa Casa de Piedra; ayer como hoy, todos jugaban a la bolsa y siempre ganaban: La educación era la misma mierda que hoy, a diferencia de que los profesores eran hombres brillantes y respetados, como Valentín Letelier, Alejandro Venegas, Enrique Molina, Diego Barros Arana, entre otros. El Estado educaba, era el estado docente; los niños beatos estudiaban en colegios privados, entre ellos los de los Padres Franceses y de los Jesuitas; continuaban en la católica y, los más revoltosos, terminaban de diputados conservadores. Los laicos estudiaban en el Instituto Nacional y en la universidad de Chile y cuando salían profesionales, militaban en los partidos radical y liberal.
¿ Un negocio inmobiliario en el área verde Estadio Santa Laura ?
Socios del club de fútbol Unión Española, que no están conformes con el proyecto inmobiliario que se intenta ejecutar en el Estadio Santa Laura, en base a un permiso de edificación del 23/05/16 cursado por la Dirección de Obras Municipales (DOM) de Independencia, nos han entregado ciertos documentos que ponen en entredicho esta inversión que ha sido bastante comentada por la prensa nacional.
Una jornada histórica recupera la radicalidad feminista

La jornada del 8M 2018 marca un antes y un después en la trayectoria contemporánea de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres en buena parte del mundo. La convocatoria a una huelga de mujeres, con un claro mensaje anticapitalista y antipatriarcal, contribuyó a recuperar el sentido histórico y la radicalidad de esta fecha, tras un período en que la banalización mercantil había avanzado ya demasiado y amenazaba con imponerse. La movilización feminista, no obstante su vitalidad, no lograba hacerse oír con la fuerza suficiente como para neutralizar el despliegue de flores, ofertas y frases asociadas con la celebración de un ‘feliz día’.
Del CAE al PAE (Putrefacción con Aval del Estado): La señora la hace de nuevo
Corregido y aumentado: como lo hizo en su primer gobierno, al terminar su mandato, contra viento y marea, aprueba la construcción de la termoeléctrica Campiche, para lo cual hubo de ser cambiado el uso del suelo, ahora, la señora presidente, da el visto bueno para entregar la concesión del litio a SOQUIMICH, hasta el año 2030.
¿Es posible otro Chile?
Con los años se aprende que todo es posible. Las estructuras más consolidadas, de pronto se derrumban de manera que nadie pudo prever. Los imperios, las dictaduras, las culturas, las religiones, todo parece estar sometido al dios Crono; todo tiene su tiempo y a todos les llega su hora.
La democracia en Chile
La clase política chilena se siente feliz, orgullosa y “republicana” por administrar la democracia chilena. Democracia, llamada así, únicamente, por el exacerbado número de elecciones de todo tipo, pese a que Chile es el único país del mundo occidental donde las autoridades intermedias no se eligen.
El anuncio de la presidenta respecto de un proyecto de ley que busca reformar la actual constitución no pasa de ser una selfie para mostrar a sus amigos, luego del ocaso de su fracasada gestión.