
Las medidas adminis trativas inmediatas y el proyecto de ley de Migración y Extranjería anunciadas por el presidente Sebastián Piñera el pasado 9 de abril, no sólo guardan coherencia entre sí, sino que configuran un cambio radical de la normativa que regula el ingreso de personas extranjeras y las condiciones bajo las cuales las y los inmigrantes podrán convertirse en residentes, con deberes y derechos propios de la ciudadanía de aquí en adelante.
Hoy día las marchas se justifican más que nunca. Y el ministro de Educación es el responsable. Sus provocaciones son intolerables. La defensa del lucro, el rechazo a aumentar penas a los que evaden la ley y su soberbia sexista son un desafío al movimiento estudiantil.
Legalizado el aborto en tres causales, la estrategia de los grupos conservadores que lo rechazan se enfoca a dificultar al máximo el acceso de las mujeres a este derecho, utilizando diversos mecanismos que, incluso, bordean la ilegalidad. Frente a este escenario, las mujeres debemos mantenernos alerta y dispuestas a movilizarnos para defender lo logrado y avanzar en la consecución de nuestros derechos.
El medio constitucional está agitado, pues ya comienzan las negociaciones y las iniciativas legales en la Comisión de Constitución del senado y en las otras cocinas paralelas. Dicen que los senadores Carlos Montes (PS) y Jorge Pizarro (el mismo DC sobre el cual pesan acusaciones de corrupción) ya andan consensuando los nuevos miembros del TC con las fuerzas de la ultraderecha y del piñerismo de Chile Vamos. Motivo de alerta ciudadana pues.
Este 18 de abril de 2018 se constituye en Cuba la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, de donde se elegirá el próximo presidente de los Consejos de Estado y de Ministros del país. La excepcionalidad y casi morbo del evento radica en que por “primera vez” en los últimos 60 años Cuba tendrá un presidente con un apellido distinto al Castro. En realidad Cuba tuvo antes dos presidentes Manuel Urrutia (1959) y Osvaldo Dorticós (1959-1976), olvidados por razones bien distintas en la historia. No es azaroso que identifiquemos, dentro y fuera de Cuba a la Revolución con la conducción de sus máximos dirigentes históricos: Fidel y Raúl Castro. 

En el cuerpo Economía y Negocios de la edición del lunes 16/04/18 del diario El Mercurio se publica en forma destacada la nota "Inversiones inmobiliarias por US$ 4.400 mills. en riesgo por trabas y permisos objetados", sin indicar las razones por las cuales hay unos cuantos proyectos inmobiliarios paralizados por ser ilegales. Si ese diario fuera serio, debió haber entregado los motivos por los cuales existe esa situación, pero prefirió utilizar la doctrina de la posverdad, vulgar mentira, para tratar de ejercer influencia en el aparato del Estado. 