La histórica tasa de abstención de votantes en la última elección municipal abrió el debate sobre la crisis de representación que vive el sistema político en el país y que, según los expertos, podría combatirse avanzando en reformas estructurales que la ciudadanía ya demanda a través de los movimientos sociales. Sin embargo, el diagnóstico divide a representantes del oficialismo y la oposición, quienes de todas maneras coinciden en que el fenómeno debe ser analizado de cerca en miras de las elecciones del 2013.
Como se preveía, después de la elección no hubo perdedores, salvo los que no saben explicar las derrotas. Y casi todo el sistema político se refiere a la abstención como algo sin importancia. Y sin embargo la tiene. Es ni más ni menos, que una forma civil de vandalismo, cuyos encapuchados no se saben quienes son ni por qué se comportan de una manera tan poco democrática.
Ni la Concertación ni la Alianza, el gran ganador de las elecciones municipales 2012 fue la abstención. Con un porcentaje total cercano al 60% a nivel nacional, el índice preocupa de cara a los comicios presidenciales del 2013 y pone en cuestión el sistema de voto voluntario.
Más de 40 mil mesas distribuidas en 1.669 locales de votación comenzaron a trabajar desde las primeras horas de la mañana, en el inicio de las elecciones municipales. En el Gobierno reconocieron que ha habido demoras en el proceso e hicieron un llamado a participar con tranquilidad en la jornada, informó Radio U. de Chile.
“Los jóvenes ‘no estamos ni ahí’ con la institucionalidad política, porque nos da la espalda. Sin embargo, hemos estado elaborando propuestas y participando en otras instancias del movimiento social y estudiantil. Nuestro llamado a no votar en las elecciones municipales es una advertencia y al mismo tiempo, una invitación a construir alternativas para avanzar hacia una reforma estructural del sistema político”.
División existe entre los senadores de la Concertación frente a un potencial acuerdo de última hora entre el Gobierno, el ministro de Economía, Pablo Longueira, y parlamentarios de los Partidos Socialista y la Democracia Cristiana, para destrabar la tramitación del proyecto de Ley de Pesca, que privatiza las pesquerías.
En 1973 el Esmeralda se utilizó como centro para interrogar a decenas de detenidos. Amnistía Internacional ha documentado diversos casos de encarcelamiento político y tortura ocurridos a bordo del buque en 1973, justo después del golpe de Estado liderado por el general Augusto Pinochet.
Una serie de marchas territoriales realizó durante esta mañana, la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) en el marco del cierre de su campaña “Yo no presto el voto”, que busca incentivar a la ciudadanía para que se abstenga del proceso eleccionario que se llevará a cabo este domingo.