
“Estados Unidos es una fábrica de armas que exporta guerra y pobreza a las masas, la Casa Blanca es un cuartel y el presidente de la nación es el jefe de la conspiración neoliberal para recolonizar el planeta. En el frente económico, Washington es el prestamista del neoliberalismo; en el frente militar, promotor de guerras ilegales. Estas son las trincheras de su batalla por la dominación del mundo en el siglo XXI. Si no se le detiene, será un siglo corto.”
Vistos el desarrollo y los resultados del 37º período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), recién celebrada en la Ciudad de México, y en particular el documento central presentado por esa organización bajo el sugerente título “Horizontes 2030: la igualdad en el centro del desarrollo sostenible”, no es necesario ser un especialista ni un estudioso muy profundo para llegar a la conclusión de que los planteamientos de la Cepal se alejan o en algunos casos resultan frontalmente diferentes a los habituales de la economía neoliberal y sus funestas consecuencias sociales.
En Venezuela y el continente no son tiempos para posiciones tibias ni edulcoradas. El imperio y la derecha regional vienen con todo y ya no hacen falta más pruebas sobre qué es lo que buscan y por qué están dispuestos a utilizar todos los medios posibles para lograr sus fines.


Convincente prueba de que no vivimos un régimen verdaderamente democrático es el propio “proceso constituyente” convocado por la Presidenta de la República como respuesta a las persistentes demandas del país para que se deje sin efecto la Constitución de 1980 y ésta sea reemplazada por otra validada por los ciudadanos. Cuando lo que tenemos vigente es una Carta Fundamental donde la soberanía popular es sobrepasada por las abusivas atribuciones del Tribunal Constitucional, la existencia de un sistema electoral que limita la representatividad de nuestro Parlamento, así como por la desmedida influencia del dinero en los procesos eleccionarios. Situaciones ampliamente reconocidas por el país, además de constituirse en un lastre que ha ocasionado la corrupción transversal de nuestra clase política.
Científicos han dado 
El abanderado por el partido Peruanos por el Kambio (PPK), Pedro Pablo Kuczynski, lidera este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú para el período 2016-2021. De acuerdo al primer boletín de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, con el 36,1 por ciento de los votos escrutados, Kuczynski suma el 50,58 por ciento de los votos (3.315.949)