¡Vende, huevón, vende!
Cuando el dólar cayó bajo el nivel “psicológico” (¿psicológico para quién?) de quinientos valerosos pesos, hubo quién se precipitó a las casas de cambio para comprar moneda del imperio. “Está güeno, decían, hay que aprovechar”. Como decía no recuerdo quién, “De los simples de espíritu es el reino de los cielos”. Dígolo porque el dólar … Leer más