Estados Unidos y China aplicaron gravámenes recíprocos a partir del primer minuto de este viernes sobre importaciones por un valor de 34 mil millones de dólares, un enfrentamiento de las dos mayores economías que preocupa por el alcance de sus consecuencias en la economía mundial. Pekín acusó a Washington de desencadenar la mayor guerra comercial
de la historia económica y presentó una queja formal ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).
EE.UU. ha lanzado la guerra comercial más grande de la historia, tras imponer este viernes aranceles del 25% sobre las importaciones de China, ha afirmado el Ministerio de Comercio chino.
INTRODUCCIÓN
Bolivia tiene un colchón económico de al menos 50 mil millones de dólares que le permite continuar invirtiendo y mantener los niveles de crecimiento, dijo el presidente Evo Morales
La guerra comercial entre Estados Unidos y China se ha intensificado a través de la imposición de un nuevo arancel de 25% sobre las importaciones industriales provenientes de China. Frente a la amenaza de Xi Jinping de contraatacar a la ofensiva norteamericana, el presidente norteamericano amenazó con poner aranceles adicionales sobre productos chinos, que representan casi la mitad del comercio entre las dos naciones.
Aunque los titulares engañosos de los grandes medios hablaron de que las AFP proponían devolver los ahorros a los afiliados que cotizaron menos de 5 años, lo que en realidad dijo Fernando Larraín, el gerente general de la Asociación de AFP, fue mucho más limitado. El 19 de junio propuso que a las personas que hayan cotizado por menos de cinco años y que estén fuera del pilar solidario, es decir, que no pertenezcan al 60% más vulnerable se les devuelvan sus ahorros acumulados en el sistema de capitalización individual.
La movilidad social está estancada
Con un dólar que parece infrenable, los argentinos seguirán hoy atentos a lo que suceda en los bancos con esa moneda, que mantiene en suspenso a una gran mayoría tras la escalada de la semana última.
Respondiendo a la
México analiza imponer aranceles, que alcanzarían los 4.000 millones de dólares, a la importación de maíz y soja de EE.UU., si el mandatario