La Cueca del Filistoque, fue escrita en junio de 1974 por el ex prisionero político Víctor Canto Fuenzalida e interpretada por el conjunto Los de Chacabuco en los shows dominicales del centro de detención atacameño. La canción posee una importante carga histórica, política y folclórica, razones que bastaron para que fuera reconstruida y grabada 44 años después por el grupo musical MACOMBA, dirigido por Marcelo Coulon (Inti-Illimani) y constituido en homenaje al detenido-desaparecido Marcelo Concha Bascuñán, quien estuvo también detenido en el campo de prisioneros de Chacabuco durante la dictadura.
200 años se cumplieron desde que, en el mes de julio de 1818 Bernardo O’Higgins, con dibujos de su propia mano, creó el paseo que en 1821 llamó Alameda de las Delicias y que hoy, transformado en principal arteria vial, se denomina oficialmente Alameda del Libertador Bernardo O’Higgins.
Escribir un diario de vida, permite que los autores exploren su memoria para poder reconstruir la experiencia pasada donde se expresan y desahogan los sentimientos despejando la mente y el corazón, en un espacio donde la literatura y la vida conversan.
Despertó la cultura luego de un frío invierno, mientras las lluvias muestran mezquindad. Desde fines del año pasado, exhibía una inercia endémica, como si jamás hubiese existido, contagiada de lepra por haber sido arrinconada. Sin ideas, permanecía sentada a la puerta de su casa, viendo pasar —no el cadáver de su enemigo— si no la caravana de exultantes mercachifles, avivando el regreso del gobierno de la oligarquía. Esa oligarquía que odia la cultura, porque sabe hablar sobre la verdad. Como la derecha no había cumplido a cabalidad el saqueo del país y llenado sus insaciables faltriqueras con la flor y nata del erario, retornaba de la mano de los borregos.
Álvaro Bindis presenta, entre el 8 de agosto y 23 de septiembre en el Centro Cultural Las Condes, una selección de obras que configuran un acto de recuperación patrimonial a través de la pintura.
Entre 390 y 420 millones de años es la data de los 42 fósiles que Chile entregó al Estado Plurinacional de Bolivia, tras las gestiones del Servicio Nacional de Aduanas, el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores.